Sin sorpresas, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, se consagró este fin de semana como el "hombre fuerte" del Gobierno de Hugo Chávez tras jurar como nuevo vicepresidente del país en un ascenso que premia su lealtad y lo pone en una posición de gran poder, en caso de emergencia.

Colaborador histórico y beneficiario de una gran confianza presidencial, Maduro se erige como el hombre con "mayor proyección" del chavismo gracias a su larga experiencia política como ministro de Exteriores sumada a sus años de líder sindical, según coincidieron analistas consultados por Efe.

"Era algo esperado y, además, natural porque él es el cuadro político de mayor proyección que tiene el Gobierno, el de mayor identidad con los sectores populares. Es el nombramiento más adecuado desde la óptica del oficialismo", considera el periodista y exviceministro de asuntos Exteriores Vladimir Villegas.

Para Villegas, quien trabajó de la mano de Maduro como vicecanciller para Asia hasta 2007 y milita actualmente en las filas opositoras, el canciller ostenta el liderato "de mayor peso" del Gobierno, por lo que el presidente lo eligió como su número dos para poder atender más tranquilamente "sus temas de salud".

"Es una persona en el trato personal muy cordial, con buen sentido del humor, pero cuando tiene que apretar aprieta y con el adversario es duro, por supuesto", comenta el periodista que, además, fue al mismo colegio que el nuevo vicepresidente.

Maduro sustituye en el cargo a Elías Jaua, que competirá contra el líder opositor Henrique Capriles en las regionales de diciembre, y compaginará la vicepresidencia, por ahora, con la Cancillería.

Nacido en Caracas en 1962, Nicolás Maduro es un convencido izquierdista que se inició en grado medio como líder estudiantil maoísta y, sin pasar por la universidad, trabajó como chófer de autobuses del Metro de Caracas llegando a ser un destacado líder sindical en los 90.

Conoció a Chávez mientras éste cumplía condena en prisión por su fallido golpe de Estado de 1992 debido a que su pareja, la abogada y actual procuradora del país Cilia Flores, fue una de las encargadas de luchar por su liberación.

Como uno de los fundadores del Movimiento V República (MVR), antecesor del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Maduro fue elegido diputado en el 2000 tras haber participado en la redacción de la nueva Constitución de 1999 y en enero de 2006 fue designado presidente del Parlamento.

En agosto de ese mismo año, se convertió en el ministro de Exteriores más longevo de la era Chávez.

"El cargo de Maduro como vicepresidente lo pone en una de las posiciones de mayor poder junto con Diosdado Cabello que son, en este momento, los dos hombres fuertes que rodean al presidente", apunta la historiadora Margarita López Maya al referirse al actual presidente del Parlamento y vicepresidente del PSUV.

A juicio de esta experta, Maduro y Cabello son "los relevos más fuertes del presidente" desde que éste anunció en junio del año pasado que le fue detectado un cáncer en la zona pélvica, del que se conocen pocos detalles, y del que el mandatario se declara "libre".

Para la coordinadora del libro "Ideas para debatir el socialismo del siglo XXI", Maduro tiene una formación política experimentada, una capacidad negociadora adquirida como sindicalista y "tiene fortaleza en clave internacional y la confianza del Gobierno de Cuba", donde cursó un año de estudios políticos.

Como hombre de máxima confianza, Maduro fue prácticamente el único ministro que no se separó de Chávez en La Habana cuando fue operado de cáncer, incluso siendo el encargado de informar al mundo que el presidente había sido operado de urgencia, antes de que el propio Chávez revelara que le detectaron un tumor.

Maduro es ahora una figura clave en el caso de que la enfermedad de Chávez vuelva a escena, ya que la Constitución establece que el vicepresidente toma las riendas del país de producirse una ausencia temporal o total del presidente y, dependiendo del caso, previo a elecciones anticipadas.

Cabe subrayar que el doble cargo que, hasta el momento, acumula Maduro tiene un precedente en Ramón Carrizáles, quien fue vicepresidente de Chávez del 2008 a enero de 2010 compaginando el cargo como ministro de Defensa desde marzo de 2009.

"El presidente Chávez no da más poder del que él mismo considera prudente, porque si alguien concentra poder es él. Él puede darle cargos, ahora darle más poder eso es relativo, el poder lo mantiene Chávez muy de cerca, no lo delega realmente", cree Villegas.