Un juez militar de Estados Unidos analiza normas amplias de seguridad para el tribunal de crímenes de guerra para el tribunal de crímenes de guerra que procesará a cinco prisioneros en Guantánamo acusados de los ataques del 11 de septiembre de 2001, entre ellas medidas para evitar que los acusados revelen públicamente qué es lo que experimentaron, como posible tortura, mientras estuvieron recluidos en una red secreta de la prisiones de la CIA en terceros países.

Los fiscales le pidieron al juez que cuando inicie la audiencia previa al juicio el lunes apruebe una orden "de protección" que impida la divulgación de información secreta durante el juicio de Jalid Sheikh Mohamed, quien sostiene que fue el autor intelectual de los ataques, y otros cuatro coacusados.

Los abogados de los acusados dicen que las reglas, tal como han sido propuestas, limitarían su trabajo de defensa. La American Civil Liberties Union (Unión Americana de Libertades Civiles o ACLU, por sus siglas en inglés), que impugnó la orden de protección, alegando que las restricciones evitarán que la gente sepa que vivieron Mohamed y sus coacusados durante varios años de reclusión e interrogatorios de la CIA.

La orden de protección busca que durante el proceso judicial el tribunal utilice un mecanismo de retardo de 40 segundos de lo que escuchan los espectadores, colocados detrás de un vidrio a prueba de sonido. Mediante el sistema, el tribunal contará con tiempo suficiente para interrumpir el sonido y evitar que se conozcan detalles aún clasificados del programa de detención de la CIA.

"Lo que estamos impugnando es la censura del testimonio de los acusados sobre la base de su conocimiento personal de la tortura del gobierno y de su propia detención", dijo Hina Shamsi, abogada de la ACLU y quien estará presentando argumentos contra la orden de protección durante la audiencia previa al juicio en la base de Estados Unidos en Guantánamo, Cuba.

Una coalición de organizaciones de medios que incluye a The Associated Press también está impugnando la orden de protección. En una entrevista, Shamsi dijo que la orden es demasiado amplia porque catalogaría como "clasificado los conocimientos, las ideas y la experiencia de los acusados ".

"Es una propuesta verdaderamente extraordinaria y escalofriante lo que el gobierno le está pidiendo a la corte que acepte", dijo.

Los familiares de quienes murieron en los ataques del 11 de septiembre fueron invitados a instalaciones militares en cuatro estados — Nueva Jersey, Massachusetts, Maryland y Nueva York — para que presencien las audiencias preliminares por circuito cerrado de televisión, transmitidas desde Guantánamo.

Una ronda preliminar de audiencias en mayo fue igualmente transmitida por circuito cerrado de televisión a los familiares de las víctimas, sobrevivientes de los ataques y personal de emergencia que acudieron en los primeros minutos de producirse los desastres.

Empero, esas audiencias crearon frustración entre algunos asistentes, ya que los sospechosos se negaron a cooperar con los jueces o interrumpieron el procedimiento arrodillándose para orar.

Jim Riches, cuyo hijo bombero, Jimmy, falleció en el Centro de Comercio Mundial, dijo que piensa seguir las audiencias del lunes en Fort Hamilton, Brooklyn.

"Es difícil para las familias, pero han pasado 10 años y no se ha hecho justicia", dijo Riches.

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El periodista de The Associated Press David B. Caruso en Nueva York colaboró para este despacho.