A escasos días de que se instale en Noruega la mesa de negociación entre el gobierno colombiano y las FARC, decenas de personas se reunieron el domingo en la histórica Plaza de Bolívar de Bogotá y le exigieron a la guerrilla que diga dónde están sus familiares secuestrados.

"Vivo se lo llevaron, vivo me lo tienen que entregar... porque él es el hijo del amor y la esperanza", dijo entre sollozos Vladimiro Bayona padre de Alexander Bayona supuestamente secuestrado en 2000 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el departamento de Valle del Cauca, a unos 265 kilómetros al suroeste de la capital colombiana.

"Yo quiero que mi hijo me entierre a mí, yo no quiero enterrarlo a él... Las FARC nos tienen que decir dónde, cómo y qué hicieron con nuestros seres queridos", afirmó.

La concentración, organizada por el programa radial "Las voces del secuestro" y el movimiento "Los que faltan", se da días antes de que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC se sienten formalmente a dialogar entre el lunes y miércoles en Oslo, capital noruega, para tratar de poner fin a casi 50 años de confrontación entre las partes.

Voceros de las FARC en La Habana han dicho que no tienen cautivos en su poder. Ante esta afirmación de los rebeldes, uno de los coordinadores del evento del domingo en la Plaza de Bolívar, el periodista Herbin Hoyos, director del programa radial "Las voces del secuestro", dijo The Associated Press que "si las FARC están diciendo que no tienen secuestrados... (es porque) pasaron a un nivel mucho mayor de crueldad: los asesinaron a todos".

Visiblemente agobiada, Blanca Flórez dijo que "las FARC le están mintiendo a todo el país porque sí tienen secuestrados", entre ellos su hijo Jesús Antonio, quien permanece en cautiverio desde hace 15 años. "Qué tristeza señor presidente (Santos) que no nos hayan tenido en cuenta" con un vocero de los familiares de los secuestrados en las mesas de negociación. "El gobierno nos dejó solos".

Un centenar de funcionarios judiciales se trasladó a la Plaza de Bolívar para escuchar las denuncias de los familiares de los rehenes. Incluso, con paciencia, por lo menos 70 personas estaban haciendo fila para que fiscales e investigadores los oyeran, ya que, en concepto de la mayoría, el gobierno no lo ha hecho. También muchos de ellos se hacían al lado de los periodistas y cuando éstos terminaban de entrevistar a alguien les decían: "atiéndame, por favor, yo quiero hablar".

Así lo hizo Janeth Zamudio, quien llegó desde San José del Guaviare, a unos 280 kilómetros al sureste de Bogotá, para denunciar que los guerrilleros tienen en su poder a su esposo, a su hijo y a un sobrino desde septiembre de 2006.

"Las FARC no nos han pedido nada (para su liberación), pero tampoco nos han dado pruebas de supervivencia", comentó Zamudio, quien exigió al grupo guerrillero "verdad y transparencia y que por dura que sea la verdad nos diga qué hizo a nuestros familiares".

Bertha Leyton, con una foto de su hermano Guillermo Leyton advirtió que no tenía claro si las FARC son las autoras de su plagio hace 16 meses, "pero por eso no deje de escucharme", pidió.

El profesor Leyton fue hecho rehén en Pasto, capital del departamento de Nariño y a 530 kilómetros al suroeste de Bogotá. "Hay mucha gente que no la secuestró las FARC y por eso también nosotros pedimos que nos tengan en cuenta". Los secuestradores les pidieron por su liberación 200 millones de pesos (unos 111.000 dólares), "pero nosotros no tenemos esa plata porque somos una familia de maestros".

Actualmente ni siquiera la Fiscalía tiene claro cuántos secuestrados hay en Colombia. Desmovilizados de las FARC han reconocido su participación en el secuestro de 277 personas entre 1998 y 2003, explicó telefónicamente Deicy Jaramillo, fiscal de la Unidad de Justicia y Paz, que se encarga de recoger las confesiones y declaraciones de integrantes de grupos al margen de la ley.

La Fiscalía, agregó Jaramillo, tiene documentados 466 secuestros entre 1988 y 2005. Añadió que hay registro de 1.730 desaparecidos entre 1990 y 2000. Todos esos hechos, enfatizó, son atribuidos a las FARC.

Varios reconocidos ex secuestrados se hicieron presentes en la concentración de la jornada, entre ellos Clara Rojas, actual directora de la no gubernamental País Libre y quien fue secuestrada en febrero de 2002 junto a Ingrid Betancourt y liberada por las FARC en enero de 2008. También estuvo el político Sigifredo López, quien permaneció cautivo por esa guerrilla entre abril de 2002 y febrero de 2009.