Un avión militar sirio fue hoy alcanzado por disparos de rebeldes mientras bombardeaba una zona del norte de Siria donde también hubo choques en los alrededores de un campamento militar, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

En un comunicado, el grupo opositor destacó que el avión fue atacado mientras participaba en un bombardeo cerca del campamento militar de Wadi Adif, en la provincia de Idleb, aunque la fuente descartó que hubiera sido derribado.

El presidente del Observatorio, Rami Abderrahman, explicó a Efe por teléfono que los rebeldes intentaron repeler con disparos los ataques de la aviación del régimen en la zona, donde se sucedieron enfrentamientos entre ambos bandos.

Los insurgentes utilizaron ametralladoras para intentar derribar el avión del régimen, apuntó a Efe por internet el activista Ahmed Kadur, residente en la provincia de Idleb.

En la víspera, los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS) aseguraron haber derribado un avión MiG, de fabricación rusa, perteneciente a las fuerzas del régimen de Bachar al Asad en la provincia de Alepo, también en el norte del país.

La red opositora Sham agregó hoy que, además de la ofensiva en Idleb, se registraron fuertes choques entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales en los alrededores de las provincias de Al Quneitra (suroeste), Raqa (norte) y Homs (centro).

En esta última, al menos cuatro personas murieron por el ataque de un supuesto grupo terrorista contra un autobús en el que viajaban obreros de una fábrica en la carretera de Zaydal al Yaberya, en el este de Homs, aseguró por su parte la agencia oficial de noticias Sana.

Los opositores Comités de Coordinación Local y la Comisión General de la Revolución Siria apuntaron que hubo fuertes bombardeos en la localidad de Al Rastan, lo que causó la muerte de una persona y la herida a otras.

En otro suceso, el Observatorio de Derechos Humanos destacó que en la provincia de Deraa (sur), las fuerzas del régimen sirio irrumpieron en la localidad de Maheya y la bombardearon tras la muerte de dos efectivos del orden a manos de los rebeldes.

La crisis que vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado ya unos 25.000 muertos, mientras que 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han refugiado en los países vecinos, según Naciones Unidas.