La primera ministra australiana, Julia Gillard, visitó hoy el monumento dedicado a las víctimas de los atentados en la isla indonesia de Bali que causaron la muerte a 202 personas hace diez años, informaron los medios locales.

Gillard, que ayer asistió a los actos celebrados por el décimo aniversario de los ataques terroristas en la turística isla, tuvo palabras de aliento para los supervivientes y ensalzó la lucha del Gobierno indonesio contra los grupos extremistas.

"Ha sido una visita muy emotiva", dijo la primera ministra, quien llegó el jueves a Bali, situada en la zona central del archipiélago, a pesar de la alerta por posibles ataques.

El monumento, situado en la ciudad de Kuta, cerca del lugar de ocio nocturno donde estallaron las bombas hace diez años, está adornado con las flores y fotografías de las víctimas dejados por cientos familiares y otras personas que han participado en los actos de homenaje.

Cerca de la medianoche del 12 de octubre de 2002, varios explosivos detonaron en la discoteca Sari Club y el bar Paddy's, los objetivos elegidos por Yemma Islamiya, un grupo terrorista islámico considerado el brazo de Al Qaeda en el Sudeste Asiático.

En los atentados fallecieron 202 personas de 21 países, entre ellos, 88 australianos, el grupo más numeroso, y 38 indonesios.

Los principales responsables de los atentados, los indonesios Ali Amrozi, Imam Samudra y Ali Gufron, todos miembros de Yemmaa Islamiya, fueron arrestados, condenados a muerte y ejecutados el 8 de noviembre de 2008.

Asimismo, Umar Patek, artificiero de Yemaa Islamiya y el último cómplice importante de los atentados, fue sentenciado el pasado mes de junio a 20 años de cárcel tras expresar su arrepentimiento.