El mecanismo de financiación de la prensa en papel a través de la publicidad está agotado desde la irrupción de internet y no se vislumbra un único modelo de éxito para el futuro, señalaron hoy expertos y académicos en los debates de la 68 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

El presidente del grupo Prisa, Juan Luis Cebrián, dijo que "económicamente nadie tiene la respuesta" sobre las nuevas vías de financiación, durante un debate que analizó en Sao Paulo modelos económicamente sostenibles para el futuro de la prensa.

Cebrián, que preside el grupo editor del diario El País, explicó que no ha habido ningún periódico que haya realizado una migración del papel a las versiones digitales con éxito en términos de rentabilidad económica.

"Nadie ha logrado rentabilizar ni migrar exitosamente" a las operaciones en la red, dijo Cebrián, y precisó que no existe un único modelo de negocio.

Cebrián hizo un repaso a la caída de los ingresos publicitarios y explicó que por cada dólar neto de publicidad que se genera en las redes se destruyen 10 en el papel.

"Esta es una revolución sangrienta", declaró Cebrián, quien anticipó que en sólo en España 7.000 periodistas perderán su empleo en un periodo aproximado de tres años.

Asimismo, dijo que los cambios modifican la profesión periodística y la estructura de las redacciones, precisó que los productos serán diferentes, vaticinó la desaparición de los quioscos y dijo que el sistema de distribución tradicional está "en entredicho".

También explicó que esos cambios tienen efectos sobre el periodismo de investigación porque, a pesar de las posibilidades que ofrece la red, ya no será posible destinar a informadores durante varios meses a recabar datos sin saber si obtendrán o no un resultado.

"Hay una amenaza real, debido a la estructura económica del sistema, a la calidad periodística si no encontramos un modelo o varios modelos que permitan monetizar toda nuestra actividad en la red", puntualizó.

En la misma conferencia, el experto en medios de comunicación social de la Universidad de Texas (EE.UU.) Rosental Calmon Alves coincidió con Cebrián en que la sostenibilidad económica de la prensa se efectuará a partir de varios mecanismos.

"Es una revolución comparable a la de Gutenberg", dijo Alves, quien agregó que el problema no es la circulación de diarios en papel, que se reduce paulatinamente desde hace 60 años, sino la drástica caída de los ingresos por publicidad.

Calmon Alves dijo que la crisis no es el fin de los periodistas ni del periodismo, ya que los contadores de historias han existido "desde las cavernas", pero apeló a la necesidad de crear nuevos modelos para subsidiar el periodismo y disminuir la dependencia de la publicidad "que no va a volver".

"Es una lógica comunicativa nueva", precisó el experto, quien pronosticó que el periódico en papel será un producto cada vez más caro, hasta que se convierta en un objeto de lujo y difícil de vender.