Millones de escolares afganos rezaron hoy por la recuperación de la joven activista Malala Yusufzai, tiroteada esta semana por los talibanes en el vecino Pakistán en represalia por su defensa de la educación femenina.

"Nueve millones de estudiantes dedicaron un rezo por la mañana a Malala justo antes de iniciar las clases", dijo a Efe el portavoz del Ministerio afgano de Educación, Amanulá Aman.

En los actos dedicados a Malala también participó el ministro afgano del ramo, Ghulam Faruq Wardak, que acudió a un instituto de Kabul para dedicar sus oraciones a esta joven paquistaní de 14 años que fue tiroteada el pasado martes por los insurgentes.

Según Aman, el ministro aseguró que los estudiantes afganos siguen el mismo camino -el escolar- por el que marchaba Malala, y se solidarizó con el "dolor" de muchas estudiantes que ven cómo los insurgentes atacan los centros de enseñanza.

Durante su estancia en el poder (1996-2001), los talibanes afganos prohibieron la enseñanza femenina y, amparados en una interpretación fundamentalista del islam, mantenían que las mujeres debían ocuparse únicamente de tareas domésticas y cubrir su rostro.

La presencia de las tropas internacionales desplegadas en Afganistán no ha impedido que se hayan registrado ataques insurgentes en los últimos años contra maestras, directoras de colegios o centros de enseñanza femenina.

El último ejemplo es sin embargo el de Malala Yusufzai, que fue tiroteada el pasado martes por los insurgentes talibanes del lado paquistaní cuando se dirigía en un transporte escolar hacia su casa, situada en la zona de Swat (norte de Pakistán).

La joven había adquirido notoriedad hace tres años, cuando se conoció su identidad después de explicar en un blog, durante meses, las atrocidades cometidas por los talibanes paquistaníes, que prohibieron la educación de las niñas en zonas bajo su control.

El ataque del martes fue reivindicado por los insurgentes, que habían amenazado en el pasado a su familia y que dijeron que matar a Malala era una "obligación bajo la sharía (ley islámica)".

A la joven se le extrajo el miércoles una bala que se le había alojado en el cuello, cerca de la médula espinal, y más tarde fue trasladada hasta un hospital militar de Rawalpindi, en el que está todavía bajo ventilación mecánica.

De acuerdo con el diario "Express Tribune", los médicos han descartado en las últimas horas que Malala sufra daños cerebrales, aunque un portavoz militar afirmó el viernes que en su evolución serían claves las siguientes 36 ó 48 horas.