El Fondo Monetario Internacional (FMI) llamó hoy a sus miembros a comprometerse de manera "firme" en la aplicación de políticas para superar la crisis, especialmente en la eurozona, y a avanzar en la reforma financiera global.

Tras su reunión en Tokio, el Comité Monetario y Financiero (IMFC), que asesora a la Junta de Gobernadores del organismo, consideró necesario "el uso del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)" y del programa de compra de bonos del Banco Central Europeo (BCE), y también avanzar en el proceso para lograr una unión bancaria en Europa.

También urgió a los Gobiernos de la región a aplicar políticas para asegurar la consolidación fiscal "de manera creíble" a medio plazo y aumentar el "crecimiento y el empleo".

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, señaló como una de las claves "el compromiso firme" de implementar las políticas necesarias para superar el bache global, especialmente en la eurozona, para que en la próxima reunión de primavera los miembros puedan "revisar" dichas obligaciones y los progresos logrados.

La francesa volvió a poner el acento en la necesidad de calibrar "país a país" el ritmo necesario de las reformas fiscales en las economías más castigadas del continente y reiteró que en este terreno no existe "desencuentro" entre el organismo y los pesos pesados del Eurogrupo, pese a lo subrayado en algunos medios.

El IMFC marcó como otra "prioridad inmediata" resolver el llamado precipicio fiscal previsto en EEUU para principios de enero, momento en el cual se activarían unos considerables recortes del gasto público y subidas de impuestos si el Congreso no logra alcanzar un acuerdo al respecto.

La necesidad de aumentar el techo de deuda para permitir que el Tesoro estadounidense pueda emitir o contraer un mayor nivel de deuda es la otra gran tarea de cara a no minar el crecimiento ni la tímida recuperación de la primera economía del mundo.

Al margen de la necesidad de impulsar las decisiones políticas en Europa y EEUU, se ha llamado a aplicar "de manera total y puntual" la agenda de reformas reguladoras para fortalecer el sistema financiero a nivel transfronterizo.

A este respecto también será prioritario promover marcos financieros más sólidos para los países en desarrollo y en las potencias emergentes, según el organismo.

En estos últimos, los Gobiernos deberían mostrarse flexibles en la aplicación de políticas para poder responder a "impactos adversos y apoyar el crecimiento" tras la ralentización registrada en los últimos seis meses, señaló el IMFC, integrado por 24 representantes de los 188 países miembros del FMI.

Por otra parte, al tiempo que destacó el incremento de los recursos del FMI en 461.000 millones de dólares logrado en abril, la asamblea recordó que aún queda pendiente la reforma del sistema de cuotas del Fondo para ampliar la capacidad de poder de voto y el acceso a financiación de los países emergentes.

Lagarde subrayó que ya solo hace falta que "uno o dos países" den el sí para permitir que "las principales economías emergentes estén entre las diez primeras" del organismo, mientras que el presidente del IMFC, el singapurés Tharman Shanmugaratnam, se mostró "bastante esperanzado" en alcanzar un acuerdo para "el año que viene".

Mientras el comité celebraba su junta, en las inmediaciones del Foro Internacional de Tokio, sede de la reunión, una marcha con centenares de manifestantes con disfraces y proclamas protestaron por las políticas de las dos instituciones.

A lo largo de la semana, ésta ha quedado prácticamente como la única muestra de descontento y crítica ciudadana ante los encuentros que han celebrado ambas entidades en Tokio.

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Andrés Sánchez Braun