El ministro español de Economía, Luis de Guindos, afirmó hoy en Tokio que el ambiente hacia la deuda de España ha mejorado y abogó por la puesta en marcha "lo más rápido posible" de una unión bancaria en Europa.

En una rueda de prensa en el marco de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en la capital nipona, De Guindos insistió en que materializar la unión bancaria europea cuanto antes es algo que va en interés tanto de España como de todos los países del euro.

Poco antes, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, había señalado también en Tokio que el mecanismo europeo de supervisión bancaria -necesario para permitir la recapitalización directa de los bancos- posiblemente no entrará en vigor hasta 2014, aunque el próximo 1 de enero se apruebe su marco regulador.

De Guindos recalcó la voluntad española de que el proceso sea rápido y llamó a distinguir "entre tener el programa completamente operativo" y tener "el mandato claro" para poder legislar y constituir los primeros pasos de la unión bancaria.

Insistió además en que, a juicio de España, los planes del Banco Central Europeo, la unión bancaria y el saneamiento de los bancos son útiles "para disipar las dudas sobre la supervivencia del euro".

También aseguró que el ambiente que ha palpado recientemente "tanto en los entornos del Fondo Monetario Internacional" como entre analistas privados es "bastante más positivo que antes del verano", algo que ha cotejado el Tesoro Español con la procedencia de las órdenes de compra.

El ministro recordó que el Tesoro ha cubierto ya el 88 por ciento de sus necesidades de financiación para este año y queda emitir cerca del 10 por ciento, por lo que calificó esta situación de "extremadamente confortable".

Preguntado por un periodista japonés sobre las protestas por las medidas de ajuste en España, el ministro afirmó que el Gobierno español "es consciente de que pide sacrificios, pero también -añadió- de que son necesarios para ver la luz".

El Ejecutivo intenta "hacer esto con la mayor equidad y justicia posible", afirmó.

En la asamblea anual del FMI uno de los mensajes repetidos por la titular del organismo, Christine Lagarde, respecto a los programas de ajustes, es que es necesario dar tiempo a los países para que los asimilen y los estabilizadores económicos hagan efecto, en lugar de dar prioridad a las metas nominales.

Ayer también De Guindos apuntó a que España considera a su vez que lo necesario es fijarse en las medidas "y no en los resultados nominales", y dejó abierta la puerta a revisar los planes presupuestarios en función de las nuevas proyecciones de la Comisión Europea en noviembre.

Sobre la incertidumbre existente acerca de una eventual adhesión de España al programa de compra de bonos (OMT) del BCE, De Guindos sostuvo hoy que la estrategia del Gobierno de mantenerse en actitud de espera ha sido "la correcta".

Agregó que a medida que pasa el tiempo, "sin dejarlo pasar en exceso", se tiene más información y detalles sobre los programas del BCE: "Nos podremos hacer una composición de lugar más adecuada en las próximas semanas", afirmó.

Durante su estancia en Tokio Luis de Guindos aprovechó para reunirse con el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, con el que abordó la amenaza del llamado "precipicio fiscal" en la primera economía mundial.

En caso de que en Estados Unidos no se alcance un acuerdo antes de enero, está previsto que se apliquen automáticamente agudos recortes en el gasto público y subidas de impuestos, lo que amenaza con poner en riesgo la tímida recuperación económica en ese país.

Junto con esta cuestión, De Guindos y Geithner también trataron sobre la situación de la economía española y la de la eurozona, algo que el ministro español tocó también este viernes en un encuentro bilateral con la directora gerente del FMI.

El ministro aseguró hoy que el Fondo -que a finales de mes enviará una misión técnica de supervisión bancaria a España- "refrenda las líneas básicas de la política económica española" en lo referente a saneamiento de bancos, reformas para fomentar crecimiento y ajustes fiscales.