La selección de Chile empezó a preparar hoy con una suave sesión de entrenamiento el duelo del próximo martes ante Argentina, en el que deberá alinear una nueva línea defensiva por las bajas de Pablo Contreras, expulsado ayer frente a Ecuador, y de Osvaldo González, que acumula dos amarillas.

La lista de sancionados la completa el volante Arturo Vidal, que vio la roja directa por pegar un codazo a un rival en la derrota de este viernes por 3-1 en Quito.

De hecho, estos tres jugadores recibieron el permiso del cuerpo técnico para abandonar la concentración de la Roja en Santiago.

El resto del plantel realizó una suave sesión de recuperación en el complejo deportivo de Juan Pinto Durán.

La prensa local ha criticado con dureza la mala imagen que ofreció el combinado chileno en Ecuador.

Más allá del resultado, que deja al equipo que dirige Claudio Borghi en quinta posición con doce puntos, preocupa la debilidad defensiva del equipo y el poco caudal de juego ofensivo que genera.

A partir de este domingo Borghi empezará a trabajar en las variables para sustituir a los jugadores expulsados para recibir a Argentina en el Estadio Nacional.

En defensa, lo más probable es que Marcos González sustituya a Osvaldo González en el flanco derecho de la línea de tres, mientras que Hans Martínez es una opción para reemplazar a Contreras como líbero.