El mediador de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, visita hoy Turquía en medio de una escalada de tensión entre Ankara y Damasco, después de que la semana pasada cayera un obús sirio en territorio turco y matara a cinco civiles.

Brahimi tiene previsto reunirse hoy con el ministro turco de Exteriores, Ahmet Davutoglu, y con el presidente, Abdullah Gül, para recabar información sobre los últimos incidentes entre los dos países vecinos.

La visita de Brahimi se enmarca dentro de una gira por la región, que el viernes le llevó a visitar Arabia Saudí, cuyas autoridades solicitaron un cese inmediato del derramamiento de sangre en Siria.

El ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, también se reunirá hoy con Davutoglu para tratar la situación en la frontera turco-siria.

En los últimos días los incidentes entre Ankara y Damasco han subido de intensidad, y el viernes dos cazas turcos F-16 intimidaron a un helicóptero artillado del Ejército sirio que bombardeaba posiciones de los rebeldes en el pueblo de Azmarin, en la frontera entre ambos países.

El jueves Ankara acusó a Damasco de transportar material militar ilegal en un avión de pasajeros que cubría la ruta Moscú-Damasco y que dos F-16 turcos obligaron a aterrizar en Ankara para someterlo a una inspección.

En los últimos días el Ejército turco ha respondido con fuego de artillería a la caída de obuses sirios en su territorio, y el jefe del Estado Mayor, Necdet Özel, ha advertido sobre una respuesta "más dura" si caen más proyectiles.

El conflicto que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado ya unos 25.000 muertos, mientras que 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han refugiado en los países vecinos, según las Naciones Unidas.