La protesta convocada por representantes de la cultura lusa y una manifestación organizada por el principal sindicato del país coincidieron hoy en Lisboa, ambas bajo el lema de poner fin a la austeridad.

Miles de personas volvieron a salir a la calle para pedir un cambio de rumbo al Gobierno conservador luso apenas 48 horas antes de que éste entregue en el Parlamento su propuesta de Presupuestos para 2013, y que incluye un significativo aumento de impuestos que ya ha sido fuertemente contestado.

Los gritos que pedían la dimisión al Ejecutivo se sucedieron en las protestas, de carácter pacífico y que obligaron al corte al tráfico de varias calles neurálgicas.

La concentración convocada por los artistas, celebrada en más de una docena de ciudades portuguesas, fue marcadamente festiva e incluyó en Lisboa actuaciones en directo de grupos muy conocidos para el público luso como Dead Combo, Camané o Diabo na Cruz.

Los representantes de la cultura portuguesa tomaron la Plaza de España, en la capital, donde se instaló un escenario desde el que se recitó poesía, se pronunciaron discursos e incluso se interpretó la Quinta Sinfonía de Beethoven.

El sector cultural portugués atraviesa un difícil momento debido a la crisis que afecta a todo el país, agravado por un aumento del impuesto sobre el valor añadido (IVA) que ha reducido las ventas, y el corte en las ayudas públicas a instituciones públicas y fundaciones.

De forma separada, la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP, que cuenta con más de 600.000 afiliados según sus propios datos) celebró una marcha que tuvo como destino final el Parlamento luso, donde se reunieron varios miles de personas y se escucharon duras críticas hacia el Ejecutivo conservador.

El secretario general del sindicato, Arménio Carlos, censuró al Gobierno del primer ministro Pedro Passos Coelho por proteger al capital y no poner freno a los recortes que afectan a las clases medias y bajas.

"Exigimos que los impuestos, pagados por trabajadores y pensionistas, dejen de alimentar a las altas finanzas y los grandes grupos que promueven el asalto y saqueo del Estado", recalcó.

La CGTP anunció hoy que volverá a salir a la calle con una manifestación similar a la de hoy el próximo 31 de octubre, y que se suma a su convocatoria de huelga general para el próximo 14 de noviembre, la tercera que afronta el Ejecutivo conservador desde su llegada al poder, en junio de 2011.

La protesta sindical contó con una amplia presencia de desempleados, representantes de un colectivo que ya suma casi 800.000 personas sobre una población activa de 5 millones.

Las previsiones del Gobierno luso estiman una caída del PIB para este año del 3 % y del 1 % para el próximo ejercicio, que se sumarían así a la recesión del 1,7 % registrada en 2011.