El Gobierno argelino expresó hoy su apoyo a la resolución 2071 del Consejo de Seguridad de la ONU para resolver la crisis en Mali por medio del diálogo entre el Gobierno de Bamako y los rebeldes tuareg.

En una declaración a la agencia oficial argelina, APS, el portavoz de Asuntos Exteriores, Amar Belani, afirmó que la resolución, aprobada ayer, presenta "numerosos elementos" que validan la posición de Argelia, partidaria de una solución diplomática a la crisis en Mali, frente a la opción militar, que defienden otros países, entre ellos Francia.

El pasado abril, y aprovechando el vacío de poder en Bamako tras el derrocamiento del presidente maliense, Amadu Tumani Turé, los rebeldes tuareg del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) proclamaron unilateralmente la independencia de dicho territorio, que abarca la totalidad de la región septentrional de Mali, con una superficie de 850.000 kilómetros cuadrados.

Sin embargo, diversos grupos yihadistas como Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Monoteismo y Yihad en África Occidental (MYAO), o Ansar Al Din, se han hecho fuertes en la región, cuyo control han quitado a los tuareg y en la que han establecido una versión rigorista de la ley islámica.

En este sentido, la resolución 2071 es particularmente clara cuando pide una intervención militar en Mali para ayudar a las autoridades a recuperar el control del norte del país e insta al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y a las organizaciones regionales africanas a presentar antes de 45 días un plan que incluya una intervención militar en el norte del país.

A finales de septiembre pasado las autoridades de Bamako pidieron oficialmente al Consejo de Seguridad que autorizara el despliegue de una fuerza militar de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) para recuperar el control del norte de Mali.

Sin embargo, a juicio de Argelia, que, no obstante, califica de "positiva" la resolución, es necesario "establecer un proceso de negociación creíble" entre el Gobierno de Mali y el MNLA, en el que los malienses sean "los actores principales para la búsqueda de una solución, en tanto que los países vecinos han de desempeñar una función de acompañamiento" en tal sentido.

"Se trata de una resolución con la que cristaliza la convergencia entre los diversos criterios que estaban sobre la mesa", manifestó el portavoz argelino de Exteriores.

"La resolución coloca a los malienses en el centro de la búsqueda de una salida a la crisis en su país e implica a los países vecinos en el acompañamiento de este proceso político y en la búsqueda de una solución viable", añadió.