Por primera vez desde que asumió el nuevo presidente islamista egipcio, sus partidarios chocaron el viernes con manifestantes liberales e izquierdistas en una plaza céntrica de El Cairo, donde atacaron un escenario que habían levantado activistas de oposición, destruyeron altavoces y derribaron la estructura.

El enfrentamiento entre partidarios y adversarios del presidente Mohamed Morsi refleja las profundas divisiones políticas entre los 82 millones de egipcios, más de un año después del levantamiento popular que derrocó a Hosni Mubarak.

Los egipcios lidian con una economía debilitada, el deterioro de la seguridad y disputas sobre la redacción de la nueva constitución nacional. También se asombraron por un fallo esta semana que absolvió a 25 partidarios de Mubarak acusados de homicidio e intento de asesinato durante la revuelta del año pasado.

Grupos liberales e izquierdistas habían convocado a la protesta del viernes para exigir mayor acción por parte de Morsi después de sus primeros 100 días en el cargo. Los liberales también desean una mayor diversidad en el panel encargado de redactar la constitución, que está lleno de islamistas, incluidos miembros de la Hermandad Musulmana, de Morsi.

Después de llamamientos a la protesta, los partidarios de Morsi convocaron a una manifestación separada para exigir independencia judicial tras la absolución de los partidarios de Mubarak el miércoles.

Las figuras del régimen depuesto fueron absueltas de organizar la llamada "batalla de los camellos", un incidente el 2 de febrero del 2011 cuando atacantes a caballo y camello cargaron contra la multitud que protestaba contra Mubarak y dejaron cerca de una decena de muertos.

Unos mil manifestantes murieron en todo Egipto en el levantamiento de 18 días que terminó con Mubarak.

El choque del viernes estalló después de que los partidarios de Morsi irrumpieron en el escenario montado por los activistas en la Plaza Tahrir, de El Cairo, enfurecidos por los cánticos de la oposición que consideraron insultantes para el presidente.

Se vieron a manifestantes lesionados después de un enfrentamiento a puñetazos y garrotazos. También se oyeron disparos.

Mientras tanto Morsi estaba el viernes en la segunda ciudad egipcia, Alejandría, donde prometió que las figuras del régimen anterior serían llevadas ante la justicia pese a los fallos del miércoles.