El presidente de EE.UU. y aspirante demócrata a la reelección, Barack Obama, cenó hoy con los ganadores de un sorteo entre donantes de base organizado por su campaña, antes de retirarse a Williamsburg (Virginia) para preparar el próximo debate electoral, que tendrá lugar el 16 de octubre.

El mandatario y candidato para los comicios del próximo 6 de noviembre se reunió con Kimberley Cathey, Mario Orosa y Joe Laliberte en el restaurante Smith Commons Dining Room and Public House, situado a diez minutos de la Casa Blanca.

La campaña de reelección de Obama suele organizar este tipo de sorteos para premiar a los contribuyentes anónimos, como parte de la estrategia para atraer a todo tipo de donantes, desde los que aportan 5 dólares a los que entregan grandes sumas de dinero.

Kimberley Cathey, madre de dos hijos, trabaja en una escuela elemental de Greensboro, en Carolina del Norte, donde el pasado septiembre el Partido Demócrata celebró su convención nacional y uno de los estados clave de cara a las elecciones de noviembre.

Cathey, que acudió acompañada de su esposo, Ron, trabaja además como voluntaria en la campaña de Obama porque considera que "está en sintonía con las personas comunes" y le agradece el haber aprobado la reforma de salud.

En tanto, Mario Orosa, natural de Ohio, otro de los estados clave en estos comicios, como empleado de la compañía Goodyear apoyó la decisión del Gobierno de Obama de rescatar el sector del motor, algo que consideró bueno no sólo para su trabajo y la industria sino para su estado. También acudió acompañado de su esposa, Deidra.

Por su parte, Joe Laliberte, oriundo de Nuevo Hampshire, aunque residente en Colorado Springs (Colorado), es profesor en una escuela local de alta afluencia hispana y señaló que respalda a Obama por su apoyo incondicional a los "dreamers", como son conocidos los jóvenes indocumentados en Estados Unidos.

Los seis cenaron en un salón con paredes de ladrillo rojo en un ambiente distendido, acompañados con velas en la mesa, en el que el presidente les preguntó sobre sus intereses y su vida.

Tras la velada, Obama se enfrenta a un duro fin de semana en el que concentrará todas sus fuerzas en prepararse para el próximo debate presidencial, en el que volverá a enfrentarse con el candidato republicano, Mitt Romney, quien venció en el primer encuentro, el pasado 3 de octubre.

Obama partirá el sábado a Williamsburg (Virginia), donde permanecerá hasta el martes, cuando viajará a Nueva York para participar en el segundo de los tres debates que hay programados.

Ambos candidatos a las elecciones presidenciales del 6 de noviembre responderán a preguntas de los ciudadanos, que podrán cuestionarles sobre de política nacional e internacional.

Por su parte Romney, continuará con la campaña y concentrará sus fuerzas en Ohio, donde Obama mantiene una ligera ventaja sobre el candidato republicano, quien intervendrá el sábado en un acto en la Universidad Estatal Shawnee, en Portsmouth, en el que participará la cantante de música country Jamie O'Neal.