El Gobierno de Nicaragua envió hoy una "enérgica protesta" al de Colombia por la presencia de buques de la Armada Nacional colombiana en aguas nicaragüenses, en el Caribe, que Bogotá también reivindica como suyas, y le demandó adoptar medidas a fin de que no se vuelva a repetir.

El vicecanciller de Nicaragua, Orlando Gómez, dirigió la nota a la canciller colombiana, María Ángela Holguín, en la que denuncia como una violación a su soberanía "la presencia de buques de la Armada Nacional de Colombia en aguas nicaragüenses".

Managua también calificó como violación a su soberanía "el acto de interceptar" con buques de guerra y aviones "una embarcación civil nicaragüense, en aras de impedir el desarrollo de sus labores científicas investigativas".

El Gobierno sandinista advirtió en la nota que ese acto "constituye una actitud inamistosa que violenta los principios de la convivencia internacional y en nada abona a las relaciones entre países vecinos".

La "enérgica protesta" de Nicaragua contra Colombia se produce en reacción a otra que Bogotá envió este jueves a Managua por la presencia del barco nicaragüense "MedePesca III" que se encontraba desde el miércoles en aguas que ambos países reclaman como suyas.

Sobre esa nota de protesta, el vicecanciller nicaragüense expresó a Holguín su rechazo y que su país "lo da por no recibido".

Nicaragua argumentó a Colombia que "las posiciones geográficas señaladas en su Nota, corresponden a aguas nicaragüenses de conformidad con la historia, la geografía y el Derecho Internacional, especialmente en la calidad de ser Nicaragua Estado ribereño en el Mar Caribe".

Por tanto, Managua "presentó la más enérgica protesta" a Bogotá y solicitó "sean adoptadas las medidas necesarias a fin de que hechos de esta naturaleza no vuelvan a repetirse".

El Gobierno colombiano alega que el meridiano 82 sigue como límite marítimo con Nicaragua en el Caribe, en base al Tratado Esguerra-Bárcenas, de 1928, que es desconocido por el Gobierno de Managua.

En 2007, y como respuesta a objeciones preliminares planteadas por Colombia, la CIJ reconoció la soberanía colombiana sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, a la vez que se declaró competente para dirimir en el conflicto sobre la frontera marítima entre los dos países.

Nicaragua demandó ante la CIJ a Colombia en 2001 tras haber declarado inválido el acuerdo bilateral limítrofe de 1928, por considerar que fue firmado cuando su territorio estaba ocupado por Estados Unidos.