El empresario Henry Fariñas, supuesto blanco del atentado en el que murió el cantautor argentino Facundo Cabral, fue condenado el viernes a 30 años de prisión por transporte internacional de drogas, lavado de dinero y crimen organizado.

La jueza Adela Cardoza decretó la pena, la máxima permitida por la Constitución nicaragüense, al cumplirse 50 días de haberse iniciado el proceso judicial que contó con las declaraciones de más de 70 testigos. Facundo Cabral no estaba implicado en las actividades ilícitas.

Fariñas, de 39 años, se mostró sereno al escuchar que su tiempo en la cárcel terminará en 2042.

Cardoza también condenó a 24 años de prisión a los hermanos de Fariñas y a 17 años al ex magistrado del Consejo Supremo Electoral Julio César Osuna, quien facilitó una cédula de identidad nicaragüense al narcotraficante costarricense Alejandro Jiménez alias "El Palidejo".

Cardoza también impuso condenas de 27 y 25 años a los pilotos colombianos Javier Eucastegui y Gonzalo Pérez.

Henry Fariñas ha dicho que él era el verdadero blanco del ataque del 9 de julio de 2011 en Guatemala en el que murió Facundo Cabral. Fariña sobrevivió a una herida de bala que recibió en el ataque, disparado por sicarios supuestamente pagados por su socio costarricense "El Palidejo".

"Palidejo" se encuentra preso en Guatemala y es procesado por el asesinato del trovador argentino.

Según la acusación de la fiscalía nicaragüense, Fariñas y "Palidejo" pertenecían a una red de narcotráfico en Centroamérica para el grupo colombiano Los Fresas, que tendría como destino final a la banda mexicana Los Charros, ligada al cartel de la Familia Michoacana.

Según los fiscales, varios narcotraficantes creían que Fariñas los había traicionado y trataron de matarlo mientras él acompañaba a Cabral después de un concierto en Guatemala organizado por el empresario. Dijeron que la banda lavó cerca de 10 millones de dólares. Henry Fariñas siempre se declaró inocente y dijo no entender el porqué del proceso en contra.

Los fiscales Giscar Guillén, representante del Ministerio Público, y Francisco Mairena Larios, quien representaba a la Procuraduría General de la República, se mostraron satisfechos con la decisión de la jueza.

El único absuelto de los 23 procesados, por falta de pruebas, fue el nicaragüense Wiliam Vargas.