Cada seis segundos un niño muere de hambre en el mundo, recordó hoy al G20 la subsecretaria mexicana de Exteriores y negociadora en ese foro, Lourdes Aranda, quien llamó a avanzar sobre los acuerdos alcanzados el pasado junio en Los Cabos con el objetivo prioritario de "estabilizar la economía mundial".

"Nuestra principal prioridad ha consistido en estabilizar la economía mundial y aplicar reformas estructurales, cimientos del crecimiento y del empleo", señaló Aranda en un extenso artículo publicado hoy por el periódico económico francés "La Tribune".

No obstante, el planeta se enfrenta a otros muchos retos, medioambientales, energéticos, agrícolas o alimentarios porque "seguimos viviendo en un mundo en el que cada seis segundos un niño muere de hambre", subrayó Aranda.

"La comunidad internacional está dispuesta a apoyar a las economías más afectadas por la crisis y nos comprometemos a ayudarles para que recuperen el camino del crecimiento", señaló la subsecretaria mexicana, en referencia a las líneas maestras de la cumbre de Los Cabos (México).

Para superar la crisis económica la actualidad exige tener "acciones políticas relativas a la deuda soberana y la crisis bancaria de la zona euro", asegurar "la estabilidad bancaria", "impulsar la demanda y el crecimiento" o "reducir el paro", aunque hay otros desafíos en el horizonte.

El primero pasa por hacer frente al crecimiento de la población creciente, que necesitará que se creen 400 millones de empleos "en los diez próximos años".

Para ello, uno de los pilares claves será el comercio internacional, desprovisto de "todas las medidas proteccionistas relacionadas con la crisis, para que las empresas puedan trabajar en competencia de una forma equitativa", indicó Aranda.

En el plano financiero, es necesario actualizar "el marco global de regulación" en el que "se ha avanzado pero falta aún un trabajo considerable por hacer" y que debería garantizar que los países en desarrollo no se vean afectados por las regulaciones de estabilidad (...) limitando su acceso a los servicios financieros", agregó.

"Hacia 2050, la producción agrícola deberá aumentar cerca de un 70 por ciento para cubrir las necesidades alimentarias mundiales de nueve mil millones de personas", recordó México, que pide inversión "responsable y sostenible" a la vez que reivindicó "medidas para garantizar que los mercados de materia prima operan de manera transparente y eficaz".

Es importante considerar el concepto de "crecimiento verde" en áreas como el transporte urbano, la energía, la agricultura, la eliminación de las subvenciones a los combustibles fósiles o la financiación para combatir el cambio climático, destacó Aranda.

Los compromisos adquiridos por el G20 en la cumbre mexicana de Los Cabos muestran "la capacidad de trabajar conjuntamente para encontrar soluciones a los desafíos planetarios, a favor de una nueva gobernanza mundial", concluyó.