El banco JPMorgan Chase, el mayor del país por activos, anunció el viernes un beneficio trimestral récord.

La entidad dijo que ganó 5.300 millones de dólares para sus accionistas, un índice al que suelen prestar mucha atención los analistas, de julio a septiembre, un salto del 36% frente al mismo periodo hace un año.

Las ganancias de los accionistas comunes incluyen los gastos para efectuar pagos a los accionistas preferentes. Sin esos gastos, los ingresos netos habrían sido incluso mayores, de 5.700 millones de dólares.

En todo caso, el banco superó con creces los pronósticos de los analistas. Las ganancias sumaron 1,4 dólares por acción, cifra mucho mayor que los 1,21 dólares anunciados por los analistas de la firma FactSet, especializada en estadísticas financieras.

Los ingresos aumentaron un 6%, a 25.100 millones de dólares, para superar los pronósticos de 24.400 millones. Los ingresos fueron favorecidos ante la posición del banco de destinar menos dinero con cargo a reservas para cubrir futuras pérdidas. Apartó con ese fin 1.800 millones de dólares ante sus créditos con posibles problemas de morosidad, un 26% menos que los 2.400 millones de dólares reservados hace un año.

Los ingresos por créditos hipotecarios subieron un 29%. Menores intereses, y el programa gubernamental Home Affordable Refinance Programs (Programas de Refinanciación Hipotecaria Asequible) animaron a los propietarios de viviendas a restructurar sus créditos inmobiliarios.

En una declaración, el presidente y director general Jamie Dimon dijo que en su opinión el mercado de la vivienda "ha tocado fondo".

Destacó, empero, que el banco sigue viendo un elevado nivel de hipotecas morosas, y agregó que vislumbra mayores gastos relacionados con esa morosidad "durante un dilatado espacio de tiempo". Indicó además que los propietarios siguen aguantando hipotecas que no pueden costear, y dijo que el banco trabaja para modificarlas.

Las acciones de JPMorgan subieron 58 centavos a 42,68 dólares en el mercado a término. A principios de junio las acciones cayeron a 31 dólares, tras anunciar el banco una pérdida contratadora de 6.000 millones de dólares.