Justo 520 años después del Descubrimiento de América, la Organización de Estados Americanos (OEA) celebró hoy el Día de la Hispanidad, a camino entre el orgullo por ser una región diversa y la crítica por su construcción histórica.

El secretario general de este organismo panamericano, el chileno José Miguel Inzulza, destacó la riqueza de la región por ser "un continente de inmigrantes", pero no olvidó su "dolorosa gestación" a lo largo de estos cinco siglos de historia.

En la misma línea se pronunció, ante el consejo permanente de la OEA en Washington, el representante peruano, Walter Jorge Alban Peralta, que recordó la "pluralidad cultural" del continente por "el mestizaje entre la América originaria y Occidente".

Sin embargo, la llegada de los europeos a América aplicó "la conquista y el control que causaron dificultades a las poblaciones indígenas que deberían haber sido evitadas a toda costa porque violaban la ley natural", acusó la representante permanente del caribeño Santa Lucía, Sonia Johnny.

Por ello, el portavoz dominicano, Roberto Bernardo Saladín Selín, reivindicó que "las culturas autóctonas fueron reveladoras y alcanzaron un alto grado de desarrollo", pese a afrontar "un episodio de luces y sombras" con el Descubrimiento de América, hace 520 años.

Los Estados miembros de la OEA felicitaron a España, que hoy celebra su fiesta nacional, y el observador español en el organismo regional, Jorge Hevia, subrayó el papel de su país como puente entre ambos continentes y como agente internacional en el mapa del mundo.

"Sabemos lo que tenemos que hacer y lo estamos haciendo", defendió Hevia ante los representantes americanos, a quienes justificó "las profundas reformas estructurales" que aplica el país para "superar las dificultades en un momento complicado".