La XIV Cumbre de la Francofonía empieza hoy en Kinshasa con la asistencia de una veintena de mandatarios, entre ellos el presidente francés, François Hollande, y abordará el conflicto del este de la República Democrática del Congo (RDC).

"Cuestiones económicas y medioambientales frente a la gobernanza mundial" es el lema central de esta reunión bianual, que se celebrará hasta el próximo domingo en la capital congoleña.

Los gobernantes de los países francófonos tratarán cuestiones como la democracia, los derechos humanos, las crisis en África Subsahariana y la situación del idioma francés en el mundo.

Además, se espera, como adelantó a los medios el portavoz del Gobierno congoleño, Lambert Mende, que se aborde el conflicto que azota al este de la RDC, una zona que, en parte, está controlada por los rebeldes del Movimiento del 23 de Marzo (M23).

Según Mende, la RDC confía en encontrar en la cumbre una salida a la guerra en el este del país, así como la clarificación del papel que desempeña Ruanda, país al que el Gobierno congoleño acusa de prestar asistencia a los rebeldes del M23.

El ministro de Asuntos Exteriores de la RDC, Raymond Tshibanda, reiteró esta semana dichas acusaciones en un discurso ante la 86 Sesión del Consejo Permanente de la Francofonía, previa a la cumbre.

La delegación ruandesa rechazó las acusaciones, al reafirmar que su país no respalda ninguna rebelión en el este de la RDC.

Fundada en 1970 en Niamey, capital de Níger, la Organización Internacional de la Francofonía (OIF), que agrupa a comunidades y países que usan el idioma francés, cuenta con 49 estados como miembros de pleno derecho.

La sede central de la OIF está en París, y su secretario general es actualmente el antiguo presidente senegalés Abdu Diuf.