Edgar Negret, el escultor colombiano cuyas obras metálicas trascendieron las fronteras de su país, falleció en Bogotá, víctima del cáncer, informó el viernes su abogado. Tenía 92 años.

El artista falleció a las 11:40 de la noche del jueves (0440GMT) en su casa, tras padecer un cáncer en la vejiga que se extendió e hizo metástasis, dijo en diálogo telefónico Pedro Rodolfo Díaz, abogado y colaborador de Negret durante años.

El escultor, que cumplió 92 años el mismo día de su fallecimiento, no deja descendientes, informó el abogado. Negret no estaba casado ni tuvo hijos y sus hermanos ya habían fallecido, agregó.

Sus obras elaboradas en materiales que fueron desde el yeso hasta el acero figuran en las colecciones de museos, desde Nueva York hasta Caracas, decoran salones de la Organización de los Estados Americanos (OEA) así como uno de los patios del Palacio de Nariño o la casa de gobierno en Bogotá.

Nació el 11 de octubre en la ciudad de Popayán, al suroeste de Bogotá, como décimo y último hijo de Rafael Negret Vivas, general del ejército e historiador, y de María Dueñas Rodríguez, mujer de profunda religiosidad y aficionada a la pintura.

Muy temprano comenzó sus estudios de arte en 1938 en la Escuela de Bellas Artes en Cali, otra ciudad del suroeste colombiano, donde se especializó en escultura.

Y en la década siguiente, en 1949, perfeccionó sus estudios en el Clay Club Sculpture Center de Nueva York (actualmente New York Sculpture Center) en donde aprende de manera especial el ensamblaje de metales.

Por esa época es que realiza en láminas metálicas y alambre algunas obras casi del todo abstractas como "El rostro de Cristo", "El nido", "Arlequín" y "Vaso con flor".

Su figura delgada coronada por una cabeza calva comenzó entonces a ser conocida, y el escultor participó en 1950 en muestras tanto individuales como colectivas en Nueva York.

En el primer semestre de 1951 volvió a Colombia, pero sólo de forma temporal porque ese mismo año se instaló en París, donde laboró en una serie de esculturas en yeso totalmente abstractas como "San Sebastián".

En 1953 se traslada a España y en Barcelona es impactado por la arquitectura de Gaudí, mientras prosigue su trabajo con esculturas en yeso como "Columna conmemorativa de una masacre", "Homenaje a Gaudí", "Prometeo", "Uptown-Downtown", entre otras.

Pero fue en ese año cuando dio un paso hacia lo que fue una de las marcas de su trabajo y comenzó a trabajar con el hierro.

Estas "construcciones" realizadas en Palma de Mallorca, entre 1953 y 1954, "ya sugieren aparatos o máquinas", según una de sus biografías en las páginas de internet de la Presidencia colombiana.

Desde 1956 y hasta 1963 Negret se instaló en Nueva York.

"Durante estos años ejecutó la serie denominada 'Aparatos mágicos'... en la que, por primera vez, empleó el aluminio (que desde entonces será su material exclusivo) y luego de intentar unir las diferentes piezas con dobleces se decidió por la utilización de tuercas y tornillos. La serie se caracteriza por el empleo de elementos geométricos y por el rigor compositivo; también por el color: las construcciones están pintadas de negro, blanco, rojo y azul", agrega la biografía.

A fines de los 60, en octubre de 1968 obtuvo el Gran Premio de Escultura David Bright en la XXXIV Bienal de Venecia. Fue allí donde conoció al gran maestro mexicano Rufino Tamayo con quien expone en salas contiguas e inició la serie de los Templos, donando una de las obras de esa serie al Museo de Bellas Artes de Caracas.

En varias ocasiones sus proyectos se vieron frustrados como fue el caso de un gigantesco monumento en honro al libertador Simón Bolívar y que fue encargado al artista por el gobierno colombiano en los años 80.

El monumento fue "concebido a escala arquitectónica como un conjunto de torres transitables comunicadas por rampas. Después de realizar y exhibir varias maquetas de dicho monumento, que le había sido encargado por el gobierno colombiano, el proyecto se frustra por la oposición virulenta de ciertos historiadores y académicos", de acuerdo con su biografía oficial.

Pero a partir de los 90, Negret comienza a desaparecer literalmente: se reporta en 1993 que sufre del mal de Alzheimer y estaba radicado en Bogotá.

Sin esposa ni hijos, Negret solo contaba con algunos sobrinos y un representante legal que al final de sus días denunció en los medios colombianos cómo sus obras eran copiadas, mal mantenidas o se deterioraban en la ciudad.

Sus exequias se están organizando para el sábado.