Manifestantes encapuchados lanzaron cocteles molotov a policías antidisturbios en medio de una marcha de estudiantes y activistas para reclamar al gobierno del presidente Juan Manuel Santos cambios en la política económica y que escuche sus propuestas en los inminentes diálogos de paz con la guerrilla.

Siete civiles y un policía resultaron levemente heridos en los desórdenes en Bogotá, según el Ministerio del Interior.

Al menos 71 manifestantes fueron detenidos "por participación en desórdenes públicos en Bogotá; una persona fue judicializada por agredir a un oficial de la policía, y se registraron daños materiales contra establecimientos públicos en el centro de Bogotá", agregó el ministerio en un comunicado divulgado en un correo electrónico.

Tres buses del servicio de transporte masivo de la ciudad, llamado Transmilenio, resultaron con daños en las manifestaciones, agregó el ministerio.

Jóvenes con el rostro cubierto lanzaron cocteles molotov y "papas bombas" — pequeños artefactos explosivos — a agentes antimotines en varios tramos de la marcha que partió cerca de las 9 de la mañana (1400 GMT) desde distintos puntos y se concentró en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, en un recorrido de unos cinco kilómetros.

Los agentes dispersaron la multitud mediante gases lacrimógenos, según constató la AP en el lugar.

La marcha fue convocada por distintos grupos como la denominada Marcha Patriótica, de activistas de izquierda, campesinos y estudiantes, surgida en abril del 2012, así como el denominado Congreso de los Pueblos, creado en el 2010.

David Flórez, vocero nacional de la Marcha Patriótica, dijo a la AP que buscan que el gobierno escuche sus propuestas para los diálogos que comenzarán la próxima semana en Oslo entre el gobierno de Santos y los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Dijo que no desean designar a un delegado en la mesa de diálogos, sino que escuchen sus iniciativas para la agenda de discusiones y que en su opinión debe incluir temas como el modelo económico del país.

"Es que se distribuya mejor la riqueza del país", dijo Flórez.

En la marcha, a la que también se unieron trabajadores del sector judicial que reclaman mejoras laborales, manifestantes apoyaron las negociaciones con la insurgencia.

"La marcha es por la paz" del país, dijo Antonio Boyacá, un sindicalista del departamento de Tolima, en el centro oeste del país, que viajó desde Tunja, la capital departamental para asistir a la manifestación.

"Que nos dejen protestar", agregó Boyacá, al tiempo que reconoció que los actos de violencia de la marcha "no están bien".

En tanto, Arturo Marín, profesor del departamento de Huila, en el suroeste colombiano, comentó que todo el "mundo quiere la paz".

Según distintas encuestas, una mayoría de más de 70% de los colombianos apoyan la gestión de Santos con las FARC.