El viceministro de Exteriores saudí, príncipe Abdulaziz bin Abdalá Abdulaziz, destacó la necesidad de que el mediador para Siria, Lajdar Brahimi, cuente con todo el apoyo internacional para solucionar la crisis en este país, informó anoche la agencia oficial del reino, SPA.

Abdulaziz hizo estas declaraciones en Yeda (Arabia Saudí) durante una entrevista con el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, al que subrayó la importancia de que su misión reciba un respaldo internacional para abordar la crisis tanto en su vertiente política como humanitaria.

Durante la reunión, ambos revisaron la evolución del conflicto y los esfuerzos desplegados por Brahimi, así como los contactos que ha mantenido en la región y en otros países.

El responsable saudí recalcó la postura de su país, que insiste en la importancia de que la misión de Brahimi se traduzca en un cese inmediato del derramamiento de sangre del pueblo sirio.

El mediador internacional inició anteayer en Arabia Saudí una gira por la región que le llevará también a Egipto, Turquía y Siria para continuar con su labor de mediación.

Brahimi, que asumió su cargo de enviado especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el pasado 1 de septiembre, visitará "pronto" Damasco para entrevistarse con el presidente sirio, Bachar al Asad.

Según Ban, la prioridad del mediador internacional durante sus encuentros es lograr que se ponga fin a una situación de violencia que ha calificado de "inaceptable" y ofrecer la asistencia humanitaria que necesitan los sirios de forma "inmediata".

Esta nueva gira de Brahimi se produce en medio de una escalada de tensión entre Siria y Turquía, después de que la semana pasada cayera un obús en territorio turco lanzado desde suelo sirio y que dejó cinco civiles muertos.

El conflicto que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado ya unos 25.000 muertos, mientras que 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han refugiado en los países vecinos, según Naciones Unidas.