El déficit presupuestario de EE.UU. cerró el año fiscal 2012 en 1,09 billones de dólares, por encima de la cota psicológica del billón de dólares pero cerca de un 16 % menos que los 1,3 billones de dólares de 2011, indicó hoy el Departamento del Tesoro.

Se trata del cuarto año consecutivo en que el déficit presupuestario de EE.UU. se sitúa por encima del billón de dólares, y es el cuarto más grande desde la Segunda Guerra Mundial.

El descenso se debió a una reducción de 1,7 % en el gasto público y a un aumento de los ingresos de 6,4 % durante el año fiscal 2012, informó el Gobierno.

En septiembre, último mes del año fiscal, las cuentas públicas cerraron con un superávit presupuestario de 75.000 millones de dólares, comparado con los 62.7000 millones de déficit del mismo mes del año pasado.

El debate sobre el abultado déficit presupuestario se encuentra en el centro de la campaña electoral entre el presidente Barack Obama y el candidato republicano, Mitt Romney.

Ambos han reconocido la importancia de hacer frente al problema, pero han sido incapaces de acordar soluciones bipartidistas.

De no alcanzarse un acuerdo antes de enero, está previsto que se apliquen automáticamente abruptos recortes en el gasto público y subidas de impuestos, una situación caracterizada como "precipicio fiscal", algo que los economistas ya han alertado que pondría en riesgo la tímida recuperación económica en EE.UU.