Los países no deberían sacrificar el crecimiento a favor de la austeridad, indicó el viernes la directora del Fondo Monetario Internacional en una reunión financiera, y pidió que la reducción de la deuda soberana sea moderada por el gasto para reducir el desempleo.

Equilibrar estas prioridades, con frecuencia contradictorias, es el desafío que encaran los políticos cuando la economía mundial sigue deteriorándose, incluso en Asia, dijo la jefa del FMI Christine Lagarde a los ministros de Hacienda en la reunión anual del FMI y el Banco Mundial, efectuada en Tokio.

Lagarde dijo sentirse "desesperadamente optimista" ante la posibilidad de una recuperación global, aunque advirtió del efecto de las reformas necesarias para evitar nuevas crisis financieras.

"La prioridad, obviamente, es ir más allá de la crisis y restaurar el crecimiento, especialmente para terminar con el flagelo del desempleo", dijo Lagarde.

Grecia, España y otros países europeos agobiados por enormes deudas soberanas han reducido el gasto público y elevado los impuestos para restaurar la confianza en sus finanzas públicas y recibir ayuda de emergencia. Las economías de países financieramente sanos, como Alemania y Finlandia, encaran un golpe potencial al crecimiento si no enmiendan sus finanzas. Al mismo tiempo, la recuperación de las 17 naciones de la eurozona podría fracasar si los aumentos fiscales y las reducciones del gasto son demasiado severas.

Aunque parece existir un amplio consenso sobre las estrategias reformadoras a largo plazo, hay menos concordia en lo penosas que deben ser las medidas de ajustes a corto plazo, dando el riesgo persistente de una recesión y el creciente desempleo.

"Hay una lección histórica clara", afirmó Lagarde. "Reducir la deuda pública es cada vez más difícil sin crecimiento. Una deuda pública abultada, a su vez, hace más difícil crecer, por lo que el sendero a seguir es muy estrecho".

"Seguramente es un largo camino, y seguramente tampoco existen alcorces. Es un sendero que debe ser emprendido", agregó.

Según Lagarde, la política monetaria debe animar a los bancos a prestar, mientras las reducciones del gasto público son ajustadas al "ritmo adecuado". Las deudas deben ser reducidas a mediano plazo, y las reformas estructurales son necesarias para sostener el crecimiento a largo plazo, agregó.

"Ese es el plan necesario", dijo Lagarde. "No nos engañemos. Sin crecimiento, el futuro de la economía global corre peligro".

"Es una maratón, no una carrera de velocidad. Podría demorar años", dijo Lagarde en un debate al que también asistió el ministro de Hacienda alemán Wolfgang Schauble.

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El periodista de la AP, Malcolm Foster, contribuyó con este despacho.