La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, prometió hoy que su país seguirá apoyando a las jóvenes democracias surgidas de la Primavera Árabe pese a los "actos violentos de un pequeño número de extremistas" porque se trata de una "necesidad estratégica".

"No vamos a retroceder en el apoyo a las democracias emergentes cuando las cosas se ponen difíciles. Sería un error estratégico costoso que socavaría nuestros intereses y valores", dijo Clinton en una conferencia en Washington en el independiente Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS).

Para Estados Unidos "el apoyo a las transiciones democráticas no es una cuestión de idealismo. Es una necesidad estratégica", subrayó.

"Tenemos que defender a los que están trabajando todos los días por fortalecer las instituciones democráticas, defender los derechos universales y conducir un crecimiento económico inclusivo", indicó la jefa de la diplomacia estadounidense.

"No vamos a retroceder", remarcó Clinton en respuesta a la falta de firmeza de la que los republicanos han acusado al presidente Barack Obama a raíz de las recientes protestas y ataques contra Estados Unidos en varios países árabes.

El ataque más grave se produjo el pasado 11 de septiembre cuando un grupo de extremistas armados asaltó el consulado estadounidense en Bengasi (Libia), donde murieron el embajador Chris Stevens, otro diplomático y dos exmilitares.

Además, esta misma semana fue asesinado un oficial yemení empleado en la embajada estadounidense en Saná.

"Nunca vamos a prevenir cada acto de violencia o terrorismo, o lograr la seguridad perfecta (...) Nuestra gente no puede vivir en búnkers y hacer su trabajo", declaró hoy Clinton.

La diplomacia, "por su propia naturaleza, se practica a menudo en lugares peligrosos", agregó.