Las autoridades chilenas iniciaron hoy el último traslado de reos extranjeros indultados, con el regreso a sus países de un español, un uruguayo y una dominicana, de un total de 48 presos procedentes de Estados no limítrofes, según informaron a Efe fuentes de la Policía de Investigaciones (PDI).

Un portavoz de la Gendarmería (guardia de prisiones) señaló además, que este proceso debe culminar a fines de este mes y especificó que entre los convictos se encuentran también colombianos, paraguayos, brasileños e israelíes, aunque no pudo precisar su número.

Para acceder a este beneficio, los presos no podían estar condenados por delitos graves y debían haber cumplido la mayor parte de sus penas.

En el viaje de regreso a sus países estarán acompañados por oficiales de la PDI y no podrán volver a Chile en los próximos diez años.

Con ello se pondrá fin al proceso que comenzó con el traslado de reos a países limítrofes, que eran también los grupos más números.

Así, en agosto 256 presos regresaron a Perú y otros 428 a Bolivia, y en septiembre llegó el turno de 23 reos argentinos.

Estos 755 extranjeros forman parte de un grupo de más 6.000 presos condenados por delitos menores que fueron amnistiados por el Gobierno chileno.

La ley de indulto fue aprobada en el Parlamento después de que la Iglesia católica chilena propusiera una amnistía con motivo del Bicentenario de la República, en 2010, con el objetivo de reducir el hacinamiento y mejorar las condiciones de vida de los reclusos.