El Museo Real de Bellas Artes de Bélgica reivindica desde hoy y en una amplia exposición el legado de Jacques Jordaens (1593-1678), el gran maestro flamenco olvidado, pese a que su pincel fue uno de los más celebres del barroco de los Países Bajos españoles.

La muestra "Jordaens y la antigüedad" indaga en el Jordaens más alejado del costumbrismo y pone de relieve su profundo conocimiento de la tradición clásica, que plasmó en obras como "El triunfo de Baco" u "Ofrenda a Ceres", ésta última proveniente del madrileño museo del Prado.

Pintor de prestigio reconocido por sus coetáneos, Jordaens formó junto con Peter Paul Rubens (1577-1640) y Anton Van Dyck el trío de maestros del barroco flamenco y fue considerado, a la muerte de ambos artistas, el más grande entre los pintores de Flandes.

Sin embargo, la relevancia de Jordaens ha sido eclipsada por el brillo de sus coetáneos, y su obra se conoce poco, más allá de sus célebres escenas costumbristas, en el que a menudo está presente un matiz jocoso.

"Jordaens no puede ser considerado como un simple seguidor de Rubens o como un artista que carecía de erudición o, incluso, un pintor de vulgaridad ruda en comparación con Rubens", explicó a Efe el comisario de la muestra, Joost Vander Auwera.

"En realidad un tercio de su obra consiste en trabajos mitológicos, que iban destinados a un público noble y muy sofisticado", afirmó el comisario.

Destacó también el propósito de la muestra de rectificar esa imagen de "pintor aburguesado de género".

Frente al renombre internacional que se labraron Rubens y Van Dyck, Jordaens permaneció toda su vida en su Amberes natal, y allí recibió encargos desde Suecia, Dinamarca e Inglaterra, aunque su fama siempre ha sido más local dijo a Efe Vander Auwera.

La exposición, que se puede visitar hasta el 27 de enero próximo, despliega algunas de las mejores obras del flamenco, entre pinturas, dibujos, tapices y esculturas entre las que destacan escenas como "Sátiro y campesino", "La Alegoría de la Fertilidad de la Tierra" o "Prometeo encadenado".

Las 120 obras que la componen han sido escogidas entre los fondos de varios museos como el Prado, el Friedericianum-Musemslanschaft de Kassel (Alemania), el Estatal del Arte de Dinamarca, el de Glasgow (Reino Unido) o el Albertina (Austria).

La muestra se articula en nueve secciones temáticas y cronológicas, en las que se muestra la evolución de Jordaens desde su aprendizaje en Amberes, hasta la exploración de temas específicos como las bacanales o la confección de tapices coloridos.

"La exposición revela, no solo un pintor desconocido para el gran público, si no también un testigo, de una calidad insospechada, del tesoro literario antiguo", señaló el museo belga en un comunicado.

La obra de Jordaens está enmarcada por varias pinturas de relevantes coetáneos del artista, como Rubens, Janssens Abraham y Hendrick van Balen Hendrick Goltzius, que ofrecen una visión panorámica sobre la época y las influencias que marcaron al autor.

Tras su paso por Bruselas, la muestra será exhibida en el Friedericianum-Musemslanschaft de Kassel (Alemania).