España festejó el viernes el Día de la Hispanidad con el tradicional desfile militar, donde las fuerzas participantes fueron reducidas debido a la crisis económica.

El rey Juan Carlos Juan Carlos y la reina Sofía presidieron un desfile mucho más modesto en el que no participaron las escuadrillas aéreas de combate ni los tanques. En su lugar desfilaron 2.600 soldados, 50 vehículos blindados y siete aviones de entrenamiento.

España atraviesa una delicada situación económica marcada por un desempleo superior al 25% y una nueva recesión. Las medidas de austeridad han aumentado las tensiones entre el gobierno central y las regiones autonómicas, donde algunos ignoraron la festividad del viernes.

Doce escuelas de Cataluña ignoraron la festividad por considerarla una afrenta a su catalanismo.

"Nos sentimos catalanes, nada tenemos que celebrar", dijo Luis Plana, vocero de una asociación de padres y docentes.

Unas 6.000 personas se congregaron en el centro de Barcelona, donde agitaron banderas españolas y expresaron su deseo de seguir siendo parte de España. Muchos de ellos iban envueltos con los colores nacionales y portaban carteles que proclamaban "todos somos Cataluña".

Unos 100 catalanes separatistas siguieron a la concentración de Barcelona. Insultaron y abuchearon a los participantes. Un cordón policial mantuvo apartados a ambos grupos, aunque una persona resultó levemente herida en un altercado, dijeron la policía y los servicios de emergencia.

El 12 de octubre festeja en día en que Cristóbal Colón descubrió América en nombre de la corona española.