El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, adelantó hoy que la próxima semana propondrá a los jefes de Estado y de Gobierno la posibilidad de crear un presupuesto para la eurozona que dote de estabilidad a las economías y evite las asimetrías entre los países del euro.

Van Rompuy subrayó, durante un debate sobre austeridad y crecimiento económico organizado hoy por el grupo "Friends of Europe", que "toda unión monetaria debe tener una capacidad fiscal".

El presupuesto "ayudará a asumir el golpe" en los países que se llevan la peor parte debido a la crisis y tendrá "una función estabilizadora" que permitiría que "la eurozona tenga más resistencia en su conjunto".

Matizó que el instrumento no significa "estabilización automática", pero sí "un colchón para estabilizar la situación", al tiempo que pidió "no mezclar los presupuestos plurianuales" que aprueba la UE cada siete años con un eventual presupuesto para la eurozona.

El objetivo de Van Rompuy es lograr el mandato de los Veintisiete en la cumbre de la próxima semana, para después impulsar el presupuesto central para la eurozona durante la reunión que los Jefes de Estado y Gobierno celebrarán en diciembre.

Sobre el encaje de este posible nuevo instrumento en los tratados de la UE, Van Rompuy dijo que "no tiene por qué ser difícil".

"Hemos sido muy creativos en el pasado en el encaje de nuevos elementos de la arquitectura europea", señaló.

El político belga defendió asimismo la "flexibilidad" de la Unión Europea y la eurozona hasta la fecha, al tiempo que apuntó que "este nuevo instrumento no tiene por qué ser un elemento divisorio entre los países con divisa única y el resto de la Unión".

Pese a las desfavorables previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la eurozona en 2013, Van Rompuy se mostró optimista y señaló que su análisis es que la economía europea "va por el buen camino".

"Todo esto no son solo palabras, sino también resultados", dijo antes de alabar las "señales de recuperación" de países como España, país del que destacó la mejora en sus exportaciones y la estabilización de su prima de riesgo.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, encargado de inaugurar el debate, señaló por su parte que los países de la Unión Europea tienen que "encontrar el equilibrio" entre las políticas de austeridad y la solidaridad de los más prósperos con los países con dificultades.

"Hay que encontrar el equilibrio, hacen falta consolidación fiscal, ajustes presupuestarios e inversiones", señaló Barroso, que añadió que "es importante que los esfuerzos sean justos y equitativos".

Barroso afirmó que para combatir el alto nivel de desempleo que afecta a la Unión, y en especial a los países más golpeados por la crisis, la CE presentará nuevas propuestas.

Además, el presidente del Ejecutivo comunitario sugirió también que el 25 por ciento de los fondos europeos deberían dedicarse a la cohesión social en estos momentos de crisis, pero apuntó que hay países de la Unión que se resisten a ello.

Finalmente, más critica que los líderes europeos con la eficacia de los ajustes que están llevando a cabo los países del sur de Europa se mostró la secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos (ETUC,por su sigla en inglés), Bernadette Ségol.

En referencia a la necesidad del aumento de la competitividad en la UE que había subrayado momentos antes Barroso para salir de la crisis, Ségol se mostró de acuerdo "siempre que no empeore los salarios y las condiciones laborales" y alertó de que "si se crean zonas de bajos salarios sin protección social en el sur de Europea será malo para todos".

Del foro de empresarios y representantes de la sociedad civil Friends of Europe se ausentaron en el último momento el primer ministro italiano, Mario Monti, y el vicepresidente y comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia. EFE

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