Para dar cauce a una acumulación de casos judiciales en esta nación pobre y rural, y en respuesta a las críticas de que algunos acusados han languidecido en prisión durante cinco años sin juicio, Sudán del Sur planea introducir tribunales ambulantes.

El presidente de la Corte Suprema Chan Reech, que anunció la nueva iniciativa esta semana, dijo que la policía a menudo no investiga a fondo los delitos denunciados, lo que imposibilita llevar a los presos ante un juez.

"En algunos sitios que visité, hallé gente que había estado en prisión desde hacía tres años sin cargos formales", dijo Reech el martes.

En junio, Human Rights Watch emitió un informe según el cual los prisioneros en Sudán del Sur suelen ser detenidos de manera arbitraria, a menudo no acusados de ningún delito y frecuentemente privados de abogados para su defensa. El informe afirma que algunos prisioneros han estado detenidos hasta cinco años sin juicio.

Reech dijo que el problema se debía a una falta de jueces y de infraestructura judicial. Sudán del Sur — la nación más joven del mundo — solamente tiene 120 jueces para atender una población de más de ocho millones de personas, precisó Reech, primero que ocupa el cargo de presidente de la Corte Suprema.

"Si uno va al interior, no encuentra tribunales formales. No hay edificios como este", dijo desde un hotel en la capital. "Y me digo que si tenemos que esperar que se construyan, tomará generaciones".

Sudán del Sur se separó pacíficamente de Sudán el año pasado, en la culminación de un acuerdo de paz del 2005 que puso fin a décadas de guerra. Sudán del Sur, poblada principalmente por africanos negros, sostenía que los líderes en Jartún, la capital de Sudán, un sector mayormente árabe y musulmán, descuidaba la financiación de servicios básicos como escuelas, clínicas y carreteras.

Reech dijo que el ministerio de justicia se propone lanzar la iniciativa de los tribunales ambulantes — un grupo itinerante de policías, jueces y abogados del ministerio — en un par de semanas.

Human Rights Watch dijo al emitir su informe que un sistema efectivo de justicia "es un elemento fundamental para establecer el imperio del derecho".