El número de estadounidenses que solicitaron subsidio por desempleo cayó a un ajustado de 339.000 la semana pasada, el menor nivel en más de cuatro años. El fuerte declive ofrece un indicio esperanzador de que el mercado laboral cobre fuerza.

El Departamento de Trabajo dijo el jueves que las solicitudes semanales cayeron en 30.000 a su menor nivel desde febrero del 2008. El promedio de cuatro semanas, una medida que elimina fluctuaciones, bajó en 11.500 a 364.000, la menor cifra en seis meses.

Las solicitudes equivalen a despidos. Pueden fluctuar drásticamente de semana a semana y el mantenerse cerca del nivel de una semana anterior podría ser una señal de la llegada de un periodo de mayor número de contrataciones.

Cuando se mantienen de manera sostenida por debajo de las 375.000, es indicio de que las contrataciones son suficientemente sólidas como para reducir la tasa de desempleo.

Las cifras positivas se dan después de un reporte de empleo en septiembre sorprendentemente alentador. El informe de la semana pasada sobre el panorama laboral indicó que la tasa de desempleo bajó de 8,1% en agosto a 7,8% en septiembre. Fue la primera vez que se ubica debajo del 8% desde enero del 2009.

La tasa de desempleo disminuyó debido a que un sondeo realizado por el gobierno encontró que 873.000 personas más contaban con empleo, el mayor salto en cerca de 10 años. Un aumento de empleos de tiempo parcial explicaría la mayor parte de esa ganancia.

Los empleadores, mientras tanto, agregaron 114.000 empleos en septiembre, de acuerdo con una encuesta separada sobre negocios. La economía generó un promedio de 146.000 empleos por mes en el trimestre de julio a septiembre, más del doble que de abril a junio.