La reunión plenaria de la junta de gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) arrancó hoy en Tokio con llamamientos a la colaboración para dejar atrás la crisis y restaurar el crecimiento económico.

"El espíritu de cooperación es la única manera de avanzar", afirmó la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, en su discurso ante los gobernadores de bancos centrales o ministros de Economía y Finanzas de los 188 países miembros del organismo, reunidos en la capital nipona.

Lagarde, que intervino tras la inauguración de la plenaria por parte del príncipe heredero de Japón, Naruhito, hizo un repaso a los desafíos por los que atraviesa la economía mundial y reiteró que la prioridad inminente es "dejar atrás la crisis actual, restaurar el crecimiento" y "terminar con la plaga del desempleo".

La exministra francesa de Economía insistió en que la solución pasa por combinar una política monetaria acomodaticia, un ajuste fiscal al "ritmo adecuado", no debilitar el crecimiento, aplicar planes realistas y sólidos para afrontar la deuda, sanear el sector bancario y reformas estructurales para impulsar el crecimiento.

El mayor obstáculo, añadió, es "el enorme nivel de deuda pública" en los países avanzados, que de media es cercano a 110 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), lo que ronda los niveles de épocas de guerra.

Por eso, Lagarde pidió aplicar las políticas necesarias, algo que consideró un camino "largo y angosto" para el que, probablemente, "no hay atajos".

Desde el inicio de la crisis el FMI ha comprometido unos 540.000 millones de dólares, de los que ha desembolsado unos 157.000 millones en 126 programas de préstamos, la mitad de ellos concesionarios, recordó.

También se refirió a la decisión este año de aumentar los recursos del Fondo en 460.000 millones de dólares y consideró que es "un voto de confianza", así como el programa que permite utilizar las ganancias extraordinarias de ventas de oro para financiar a países de bajos ingresos.

Por su parte, el presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, subrayó que superar la crisis y restablecer la confianza es un "trabajo colectivo" y recordó a su vez que la inestabilidad de Europa sigue siendo una amenaza para los países en desarrollo.

Entre los otros grandes retos actuales destacó el aumento del precio de los alimentos, que carga el presupuesto de los más pobres, señaló.

La junta de gobernadores es el principal órgano decisorio del FMI, y su reunión precede a la que mantendrá mañana, sábado, el Comité Monetario y Financiero Internacional, su órgano asesor.