El candidato republicano a vicepresidente de Estados Unidos, Paul Ryan, forma parte de un grupo de jóvenes políticos que abogan por el conservadurismo fiscal y el libre mercado, son figuras ascendentes dentro de su partido y están convirtiendo al estado de Wisconsin en "la nueva Texas" republicana.

Ryan "parece representar a una generación joven de republicanos más conservadores en asuntos fiscales y menos abiertos en temas sociales", indicó a Efe Thomas Schwartz, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Vanderbilt (Tennessee).

Si tiene éxito, "podría llevar al partido lejos de cuestiones sociales divisivas" como el aborto o el matrimonio homosexual y hacia la defensa del "gobierno limitado y la responsabilidad fiscal", en opinión de Schwartz.

El "número dos" del tándem republicano que aspira a llegar a la Casa Blanca se medirá hoy (01:00 GMT del viernes) con el vicepresidente de Estados Unidos, el demócrata Joseph Biden, en el primer y único debate televisado entre ambos.

Ryan "representa aproximadamente a la mitad de los seguidores" de su partido y es un "apóstol republicano del capitalismo de libre mercado y el gobierno limitado", dijo a Efe Erwin Hargrove, profesor emérito también de la Universidad de Vanderbilt.

Es un "experimentado miembro" de la Cámara de Representantes, donde preside el Comité de Presupuesto, y entró en el Congreso en 1998, mucho antes de la "oleada de votantes" del movimiento derechista Tea Party y el "resurgimiento conservador" de 2010, recordó a Efe Bruce Gronbeck, profesor emérito de la Universidad de Iowa.

En los últimos años ha tomado las riendas de la política presupuestaria republicana, que prevé fuertes recortes en programas sociales, educación e infraestructuras y plantea transferir poder federal a los estados para reducir el déficit.

A juicio de Gronbeck, después de los "grandes avances" de los republicanos en las elecciones legislativas de 2010, Ryan estaba ya en posición de convertirse en una de las voces que dentro del partido piden con insistencia recortar "el tamaño del gobierno".

Entre esas voces están también el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, y el gobernador de Wisconsin, Scott Walker.

Ryan, Priebus y Walker nacieron en Wisconsin, comenzaron allí sus carreras políticas y han convertido a ese estado, casi de la noche a la mañana, en la fuente de un nuevo tipo de conservadurismo llamado a jugar un papel clave en el futuro del Partido Republicano.

Los tres fueron al mismo colegio y apenas les separan cuatro años. Priebus, el más joven, tiene 40, frente a los 42 de Ryan y los 44 de Walker.

Lo que Texas fue para el Partido Republicano en los noventa con la familia Bush en lo más alto "es en lo que Wisconsin se está convirtiendo ahora", según publicó recientemente la revista "The Atlantic".

En junio pasado el gobernador Walker se salvó de la destitución en un referendo convocado por sus detractores.

Su triunfo se interpretó también como una victoria de sus recetas para combatir el déficit, compartidas entre otros por Ryan y que pasan por recortar beneficios a los trabajadores y gastos sociales frente a fórmulas como la subida de impuestos a los más adinerados propuesta por los demócratas.

También dio alas a Mitt Romney, el aspirante presidencial republicano, para vislumbrar una posible victoria en las elecciones del 6 de noviembre en Wisconsin, un estado "bisagra" que ha variado de tendencia política a lo largo de la historia.

La última vez que los ciudadanos de Wisconsin apoyaron a un candidato presidencial republicano fue en 1984. En 2008 se decantaron por el ahora presidente Barack Obama, que buscará la reelección en noviembre.

Según la web de información política RealClearPolitics, que elabora un promedio de las principales encuestas, Obama tiene hoy cinco puntos de ventaja en intención de voto sobre Romney en Wisconsin.