El presidente Barack Obama determinó hoy que EE.UU. continuará su asistencia al programa de interdicción aérea de Brasil, por considerar que es "necesario" debido a la "extraordinaria amenaza" del narcotráfico a la seguridad nacional en ese país.

En un comunicado emitido por la Casa Blanca, Obama consideró "necesario" continuar la interdicción aérea de aeronaves que se sospeche están involucradas en narcotráfico en el espacio aéreo de Brasil, porque esa actividad ilícita, supone una "extraordinaria amenaza" a "la seguridad nacional de Brasil".

La decisión de Obama responde a una exigencia de la cláusula 1012 de una ley de defensa de 1995, en la que el Ejecutivo debe "certificar" la necesidad de continuar el programa de interdicción aérea en países como Colombia y Brasil.

Por otra parte, el mandatario estadounidense señaló que Brasil cuenta con "medidas apropiadas para proteger la vida de inocentes por aire y tierra" en conexión con las operaciones de interdicción aérea contra el narcotráfico.

Esas medidas incluyen, como mínimo, "medios eficaces" para identificar aeronaves civiles y lanzar advertencias antes que se recurra al uso de la fuerza en contra de una aeronave, dijo Obama en la nota, que por ley debe remitir a los secretarios de Defensa y Estado.