El asesinato de un importante oficial de seguridad yemení que trabajaba en la embajada de Estados Unidos incrementó las preocupaciones de que extremistas de al-Qaida en Yemen están regresando y volviéndose más fuertes después de sufrir derrotas este año en una ofensiva militar emprendida por ambos países.

En meses recientes, al-Qaida in Yemen ha perpetrado una serie de asesinatos de oficiales de seguridad y militares de alto rango, además de mortíferos ataques suicidas. Autoridades de seguridad creen que la red terrorista tiene una lista de objetivos para matar en un intento por paralizar al nuevo gobierno instalado este año y provocar caos en la campaña ofensiva contra al-Qaida.

El más reciente asesinato también eleva la posibilidad de que el grupo pueda enfocar también su campaña de asesinatos contra blancos estadounidenses. El grupo ha tratado de aprovechar la reciente reacción de indignación por un video que ridiculiza al Islam que retrata al profeta Mahoma como un embustero, mujeriego y pederasta, instigando a que se ataquen misiones diplomáticas estadounidenses y de otros países.

En el ataque del jueves,

un individuo armado asesinó a tiros a un yemení que se desempeñaba como el jefe de seguridad de la embajada de Estados Unidos en Yemen.

Funcionarios yemeníes identificaron a la víctima como Qassem Aqlani, de más de 50 años. Aqlani se dirigía a trabajar cuando un hombre armado que iba en una motocicleta disparó contra él y huyó del lugar cerca de su casa en el oeste de Saná.

Aqlani trabajaba desde hacía casi 11 años en la embajada estadounidense, ubicada en el este de Saná, la capital de Yemen, informó el Departamento de Estado.

Los funcionarios yemeníes solicitaron el anonimato para hacer declaraciones sobre los hechos debido a que carecen de autorización para hacerlo.

Más recientemente, Aqlani estuvo a cargo de la investigación de un atentado del 13 de septiembre contra la embajada de Estados Unidos por manifestantes yemeníes molestos por una película en contra del islam que retrata al profeta Mahoma como un embustero, mujeriego y pederasta. Los manifestantes entraron en la embajada y prendieron fuego a una bandera estadounidense antes de que las fuerzas del gobierno lograran dispersarlos con gas lacrimógeno. El ataque sucedió dos días después del asesinato de cuatro estadounidenses en Bengasi, entre ellos el embajador de Estados Unidos en Libia, Chris Stevens.

El atentado contra el jefe de seguridad ocurrió en momentos en que el gobierno de Yemen, al que respalda Estados Unidos, mantiene una ofensiva contra un grupo de al-Qaida en el país. El gobierno ha recuperado territorio y ciudades que el grupo terrorista había ocupado en 2011 en el sur de Yemen.

Oficiales yemeníes de seguridad dijeron que el ataque es parecido otros asesinatos cometidos por al-Qaida, aunque indicaron que es demasiado pronto para confirmar la participación del grupo extremista. Los funcionarios hablaron con la condición de mantenerse anónimos porque no estaban autorizados a hablar con periodistas.