Un grupo de maestros del sector público encerró hoy en las instalaciones de la Secretaría de Educación de Honduras en Tegucigalpa a centenares de empleados de esa cartera, en protesta porque el Gobierno los sancionará si se toman centros educativos para exigir conquistas sociales.

Los manifestantes llegaron hasta el edificio principal de la Secretaría de Educación, donde pusieron cadenas con candados al portón principal, con lo que impidieron la entrada y salida a centenares de empleados y particulares que querían hacer algunos trámites.

El secretario hondureño de Educación, Marlon Escoto, dijo a periodistas desde el sector de La Mosquitia, en el Caribe hondureño, que lo que "no podrán encadenar" los maestros son las medidas que el pasado martes adoptó el Gobierno en Consejo de Ministros para sancionar a los educadores que ocupen centros educativos para protestar.

Uno de los dirigentes de los maestros que participó en la protesta de hoy, Yuri Hernández, indicó a periodistas que la medida es temporal y tiene como objetivo presionar al Gobierno que preside Porfirio Lobo para que anule el acuerdo mediante el cual les impedirá ocupar centros educativos para manifestarse.

Un amplio sector de los maestros del sector público lleva varias semanas protestando, algunas veces con marchas en las calles, para exigir el pago de salarios atrasados y la derogación de las nuevas leyes Fundamental de Educación y del Instituto de Previsión del Magisterio, por considerar que lesionan sus intereses.

Otro maestro que se sumó a la protesta en la Secretaría de Educación, que no se identificó, dijo que la toma de esa cartera será por unas pocas horas, mientras que Escoto indicó que el hecho se está denunciando ante el Ministerio Público.

Lobo ha reiterado en varias ocasiones que las medidas de presión de los maestros que reclaman conquistas sociales no se justifican cuando a cambio no imparten clases, porque a quienes afectan es a los estudiantes.

¿Por qué no protestan los sábados y domingos o en horas que no hay clases?, preguntó el pasado martes el presidente, aunque no dijo cuándo será resuelto el problema de los salarios que se le adeuda a un sector del magisterio por fallas administrativas de las que, en parte, son culpables los mismos maestros, según las autoridades.