En la ya apretada contienda por un escaño en el Senado que corresponde al estado de Arizona hay políticos latinos que acusan y son acusados.

La pelea arreció el jueves debido a una vieja enemistad y la competencia por ganar los votos de las mujeres. El representante republicano Jeff Flake citó esa enemistad en un anuncio político, alegando que el demócrata Richard Carmona no tiene el temperamento necesario para ser senador. Los demócratas del Senado contraatacaron con su propio anuncio, acusando a Flake de votar en contra de que la Policía local contara con chalecos antibalas.

El mensaje republicano, que forma parte de una campaña de difusión en todo el estado y que incluye a medios hispanos, muestra a la doctora Cristina Beato, ex subsecretaria interina del Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos (HHS por sus siglas en inglés). Beato describe cómo cierta vez, en medio de la noche, Carmona golpeó a su puerta para hablar acerca de viajes que él quería tomar como portavoz del gobierno federal en materia de salud pública y que ella se negó a aprobar. Mirando a la cámara, ella dice que tuvo miedo por sus hijos y por sí misma.

"Carmona no es quien parece. Tiene problemas con el manejo de la ira, con la ética y con las mujeres", dijo Beato. "He testificado sobre esto bajo juramento ante el Congreso. Richard Carmona nunca debería estar en el Senado de Estados Unidos", agrega.

Los senadores demócratas estaban listos con su propio anuncio de contraataque. Dijeron que Flake votó en contra de destinar fondos federales para la adquisición de chalecos antibalas y la prevención del abuso infantil.

"Jeff Flake está profundamente desconectado de la gente", dice el narrador.

Cuando faltan cuatro semanas para las elecciones, la guerra de anuncios refleja lo cerca que están ambos contendientes entre sí y los altos intereses en juego por el control más amplio del Senado. A nivel nacional, los republicanos necesitan ganar cuatro escaños para ganar el control de la cámara alta, de 100 escaños.

Las contiendas reñidas en estados como Montana, Dakota del Norte y los tradicionalmente liberales Maine, Connecticut y Massachusetts se han vuelto cada vez más costosas y personales. Arizona se ha unido a la lista.

Carmona fue portavoz del gobierno federal en materia de salud pública durante el gobierno del presidente George W. Bush y dejó el puesto en 2006, al acabar su mandato. Regresó a Washington meses después y ante una comisión del Congreso señaló a políticos republicanos de nivel medio, a quienes se negó a identificar, de haberle orquestado sus apariciones públicas con fines políticos. También dijo que ellos le pusieron trampas en cuestiones políticas delicadas, como la investigación con células madre y la educación sexual.

En esos días, Carmona se negó a señalar a Beato, pero el jueves, el portavoz de la campaña del político demócrata no desperdició ataques.

"La doctora Beato es una política partidaria que fue sorprendida mientras trataba de politizar la ciencia en el HHS y no pudo ser ratificada en el puesto porque ella mintió en su currículum", dijo el portavoz de campaña Andy Barr.

"No es ningún secreto que el doctor Carmona hizo todo lo posible por impedir sus intentos de trastocar la ciencia con fines políticos, pero esta acusación es una obra de ficción. La decisión del congresista Flake de transmitir este anuncio falso es lamentable y demuestra lo desesperado que está", agregó.