Cada año 16 millones de adolescentes de entre 15 y 19 años dan a luz, lo que supone el 11 por ciento de los nacimientos en el mundo, según destacó hoy el Fondo de Población de la ONU (UNFPA) con motivo del primer Día Internacional de las Niñas.

"El 95 por ciento de estos nacimientos en niñas de entre 15 y 19 años se producen en los países en vías de desarrollo. Para algunas de estas mujeres jóvenes, el embarazo y el nacimiento son planeados y deseados, para muchas otras no", indicó la UNFPA en un documento.

El gran problema es que el embarazo y el parto figuran entre las principales causas de muerte de jóvenes de esta edad y que, según los datos de la ONU, se llevan a cabo anualmente unos tres millones de abortos no seguros en adolescentes.

Muchos de estos embarazos, especialmente en los países en vías de desarrollo, son consecuencia de los matrimonios a los que muchas menores de edad se ven forzadas por distintos motivos.

Unos diez millones de mujeres se casan cada año siendo menores de edad, según la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño de la Organización Mundial de la Salud (PMNCH).

La PMNCH explicó que un tercio de las mujeres en los países en vías de desarrollo y hasta el 55 % en lugares como el este de África dan a luz antes de los 20 años, y que el 90% de estos nacimientos se producen dentro del matrimonio.

"La edad joven de estas chicas, el limitado acceso a los servicios de salud, una falta de información sobre salud reproductiva, las presiones culturales, y la falta de control en la toma de decisiones conlleva embarazos de alto riesgo no sólo para la madre sino también para el bebé", afirmó la PMNCH.

Estos embarazos, especialmente cuando las madres son primerizas, están asociados a altas tasas de mortalidad de la madre u otras complicaciones como la hipertensión o la fístula.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que la maternidad a edades tempranas también compromete la salud de los bebés, con un alto riesgo de muerte neonatal e infantil.

La OMS explicó que las complicaciones en la salud de los recién nacidos son más probables porque las madres no tienen los conocimientos adecuados para la alimentación o el cuidado del bebé.