La Corte Suprema argentina dejó hoy sin efecto una orden judicial que impidió la práctica de un aborto a una joven víctima de violación y ordenó a las autoridades de la ciudad de Buenos Aires que autoricen la interrupción del embarazo de la joven.

La decisión de la Corte se produce tras una intensa polémica política, judicial y social sobre el caso de una mujer de 32 años a quien se le impidió abortar esta semana cuando ya estaba ingresada en un hospital público de la capital argentina.

El máximo tribunal comunicó a las autoridades de la ciudad de Buenos Aires que deben autorizar la realización del aborto "prescindiendo de la resolución judicial" que ordenó la suspensión esta semana y que contravenía una sentencia anterior del máximo tribunal sobre el tema.

Diputados de oposición denunciaron esta semana al jefe de Gobierno de la ciudad, el conservador Mauricio Macri, por divulgar datos privados que permitieron la actuación de una juez que, el martes, contravino una sentencia del Tribunal Supremo y ordenó suspender la interrupción del embarazo.

El caso ha desatado una intensa polémica entre grupos antiabortistas y organizaciones feministas, agravada por la decisión de Macri de vetar la despenalización del aborto aprobada la pasada semana por la legislatura porteña tras un trámite que se prolongó durante cinco años.

El Código Penal argentino permite los abortos en casos de peligro para la vida o la salud de la madre, violación o abuso a una mujer discapacitada, aunque el artículo suscita diferentes interpretaciones entre jueces y médicos.

En Argentina se registran alrededor de 500.000 abortos cada año, según estimaciones oficiales.