Los jueces rusos que decidieron mantener a dos de tres miembros de la banda punk Pussy Riot tras las rejas defendieron su decisión, argumentando que la tomaron de manera independiente y sin presión.

La Corte Municipal de Moscú ratificó el miércoles el fallo de una corte de distrito de enviar a Nadezhda Tolokonnikova y Maria Alekhina a prisión por dos años, pero liberó a Yekaterina Samutsevich tras suspender su sentencia.

La jueza Larisa Polyakova dijo el jueves a reporteros que el panel de jueces consideró imposible la "corrección de Tolokonnikova y Alekhina" fuera de la cárcel. Negó que los jueces hayan sido presionados.

Pussy Riot improvisó un concierto de protesta contra el presidente Vladimir Putin dentro de la principal catedral de Moscú en febrero. Las tres mujeres de la agrupación feminista fueron condenadas de vandalismo motivado por intolerancia religiosa, aunque ellas aseguran que su acto fue más bien político.