Japón no permitirá el reencendido de sus reactores hasta que aprueben inspecciones sísmicas y cumplan con las nuevas normas de seguridad a ser instituidas el año próximo, afirmó el jueves el titular de la nueva agencia reguladora nuclear nipona.

Shunichi Tanaka, director de la Autoridad de Regulación Nuclear, dijo que según los nuevos requisitos de seguridad, las plantas nucleares estarán obligadas a tener procedimientos de emergencia para accidentes y ataques terroristas. Esto se debe a las críticas de que la connivencia entre los operadores de la planta y las autoridades dejó la planta nuclear Dai-ichi, de Fukushima, vulnerable a la crisis del año pasado. Antes del accidente, provocado por un sismo y un tsunami, los operadores podían decidir si seguir o no las normas de seguridad recomendadas por los reguladores.

Tanaka ha criticado la decisión del gobierno de reactivar dos reactores en la ciudad occidental de Ohi en julio para satisfacer la alta demanda en los meses del verano y la calificó de ser una medida política. Los reactores son los únicos que han vuelto a operar desde que Japón cerró todos sus reactores para someterlos a revisiones de seguridad tras el desastre de Fukushima.

"En este momento no tenemos autoridad legal para detener los reactores de Ohi", dijo Tanaka en una entrevista con The Associated Press.

Tanaka agregó que su agencia establecerá los nuevos requisitos para marzo y que entrarán en vigencia para julio.

La energía nuclear suministraba un tercio de la electricidad en Japón antes del accidente del 11 de marzo del 2011 en la planta de Fukushima, y Japón planeaba aumentar esa proporción al 50%. Pero el mes pasado, un panel del gabinete instó a ir eliminando la energía nuclear a lo largo de las próximas tres décadas.

Tanaka dijo que su comisión reguladora de cinco miembros necesita que las nuevas reglas de seguridad aclaren lo que se requiere para reencender un reactor con toda seguridad.