El italiano Francesco Gavazzi (Astana) obtuvo una monumental victoria al ganar al esprint la tercera etapa del Tour de Pekìn disputada a través de 162 kilómetros entre Mentougoy y Badaling, a los pies de La Gran Muralla, jornada reina en la que el alemán Tony Martin (Omega) defendió con éxito el maillot rojo.

En una etapa con protagonismo del Euskaltel, que buscó la etapa de principio a fin, Gavazzi aguantó la subida final, en la que los favoritos sacaron sus cartas, y en los últimos metros apareció fulgurante para poner La Muralla a sus pies por delante del irlandés Daniel Martin (Garmin) y del noruego Edvald Boasson Hagen (Sky).

Dentro del mismo grupo, y con un tiempo de 4h.05.08 entraron los hombres aspirantes a la general, con Tony Martin, el portugués del Movistar Rui Costa y Samuel Sánchez entre otros.

El ciclista germano, doble campeón mundial contrarreloj, dio otro paso decisivo para revalidar el título en Pekín. Salió reforzado de una etapa que le planteaba alguna duda por la subida final de 10 kilómetros, en especial en el último tramo, donde no faltaron los ataques. Salió airoso y se siente "casi ganador" con una ventaja de 40 segundos sobre Gavazzi y de 50 respecto a Daniel Martin.

El Euskaltel trató de imponer el color naranja en un recorrido con 4 cotas y la meta situada a escasos metros de la entrada de la Gran Muralla, muy concurrida de turistas, pero el esfuerzo de la escuadra vasca no tuvo compensación.

De inicio se metió en la escapada con Mikel Nieve, pero el pelotón la anuló a 10 kilómetros de la llegada merced al pertinaz esfuerzo del Omega y en menor medida del Garmin, que no tenían representantes en vanguardia.

En ese momento empezaron las maniobras de ataque. El Garmin tensó el ritmo y redujo el grupo, el francés Peraud se distanció unos segundos, pero los hombres del líder salieron de nuevo a imponer la tranquilidad. Insistió Euskaltel con Igor Antón, que demarró a 3,5 de meta, pero Boasson Hagen salió como un tiro a por el corredor de Galdakao y le superó quedándose en cabeza el subcampeón mundial.

Faltaba el último repecho y el campeón olímpico en Pekìn 2008, Samuel Sánchez se debía un homenaje en su territorio triunfal. Atacó el asturiano a 1.500 metros de la pancarta junto a Rui Costa, pero tuvo la mala suerte de recibir la incómoda visita de otro peso pesado del pelotón, el canadiense Ryder Hesjedal (Garmin), ganador del Giro.

Nadie se podía marchar del grupo selecto que había aguantado el fuerte ritmo de subida. La victoria se iba a jugar entre 20 candidatos. Boasson Hagen metió ficha otra vez, pero el nórdico no contaba con Gavazzi, quien apareció como por arte de magia para estrenar su palmarés en la última carrera World Tour de la temporada. El lombardo, de 28 años, y ganador de una etapa de la Vuelta en 2011 (Noja) se encontró con una monumental sorpresa que no esperaba.

"Creí que no tenía opciones, pero me pegué a Tony Martin y me llevó a una buena posición. Como nadie se había despegado cambié de desarrolló en la última curva y probé. Es muy bonito ganar siempre, pero en este escenario mucho más", dijo Gavazzi, un esprinter solvente en finales ascendentes.

Mañana se disputa la cuarta etapa entre Yanqing y Changping, de 165,5 kilómetros, con tres cotas de tercera en el último tercio del recorrido. Carlos de Torres