El dilema que afronta el gobierno de España sobre si pedir un rescate financiero europeo se ha agudizado tras la rebaja a la calificación de la deuda del país en momentos en que atraviesa problemas de liquidez.

El miércoles en la noche, Standard & Poor's redujo dos puntos su calificación a la deuda soberana de España a BBB-, cerca del nivel basura. La calificación es importante porque haría más costoso para el gobierno español pedir prestado dinero, dado que podría ahuyentar a algunos de los inversionistas de sus bonos.

La agencia dijo que la rebaja se debía a la profundización de la recesión económica en España, donde el desempleo afecta a casi una de cuatro personas y ha avivado el descontento social. Señaló que "las dudas" del gobierno para solicitar un sustento financiero europeo "tenían el potencial de elevar los riegos a la calificación de España".

Aunque la advertencia de S&P podría apremiar al gobierno español a pedir un rescate financiero, la otra agencia calificadora, Moody's, indicó que si esto ocurre podría reducir su calificación a España.

"Parecería que en lo referido a la calificación crediticia, España está entre la espada y la pared", señaló Gary Jenkins, director gerente de la firma Swordfish Research.

El gobierno español reaccionó a la reducción al considerarla injustificada, pero argumentó que tendrá poco efecto, si es que lo tiene, sobre sus planes de recaudar dinero en los mercados bursátiles.

"Nos ha sorprendido, no esperábamos este cambio", dijo el jueves el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre.

Los mercados financieros respondieron el jueves negativamente a la rebaja de la calificación crediticia.

___

Pylas informó desde Londres.