El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, condenó hoy los matrimonios forzosos al que se ven obligadas muchas niñas en el mundo, y reclamó un mayor esfuerzo en educación para luchar contra esa "violación de los derechos humanos".

Zuma se refirió a ese problema en un comunicado emitido en Pretoria con motivo del Día Internacional de la Niña, que la ONU celebra este año por primera vez.

El mandatario prestó especial atención a los matrimonios forzosos entre menores, una práctica que tildó de "violación de los derechos humanos, que roba a muchas niñas su infancia, su educación, su salud y su futuro".

En la nota, Zuma destacó que este día debe servir de espejo para los problemas de las menores en el mundo, víctimas también de abusos sexuales, muchas veces a manos de su propios familiares.

En ese sentido, el jefe de Estado abogó porque "los Gobiernos, la sociedad civil y las familias desarrollen un papel determinante para educar a las niñas en sus derechos, con el objetivo de que sean conscientes de su propio potencial y de su prometedor futuro".

"Las jóvenes -subrayó- deben tener derecho a decidir su propio futuro y sólo la educación puede darles el poder para tomar sus decisiones".

Además, advirtió Zuma, el "fracaso escolar las lleva a embarazos juveniles y las expone a riesgos como el virus del sida y otras enfermedades, además de que les impide salir del círculo de pobreza en el que viven".

El 17 de noviembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas acordó establecer el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, que se celebrará anualmente a partir de 2012.