El nuevo primer ministro jordano Abdalá Ensur, nombrado ayer por el rey Abdalá II, anunció hoy que no va a enmendar la controvertida ley electoral, pese a que anteriormente él se opuso a esta norma durante su debate en el Parlamento.

"Me ocuparé de la ley electoral tal y como está porque ha superado todas las etapas constitucionales", afirmó Ensur a los periodistas, en sus primeras declaraciones tras su designación ayer, después de la dimisión de su antecesor, Fayez Tarauneh, y la disolución del Parlamento.

Ensur era diputado en la disuelta Cámara Baja, y con anterioridad había desempeñado los cargos de viceprimer ministro y de titular de las carteras de Asuntos Exteriores e Información.

El jefe del Gobierno explicó que quienes se opusieron a la ley electoral durante su tramitación, incluido él mismo, eran una minoría, pero como la norma ha sido aprobada por la mayoría hay que respetarla.

La polémica legislación es rechazada por la oposición islamista, que dice que boicoteará los próximos comicios, cuya fecha aún no se ha fijado, para protestar contra el sistema de votación mixto que estipula, por el que cada ciudadano tendrá que depositar dos sufragios, uno para el distrito electoral y otro a nivel nacional.

Ensur descartó la posibilidad de declarar el Estado de Emergencia en el país, única vía recogida en la Constitución para modificar la ley electoral mediante un decreto con el Parlamento disuelto.

"Jordania no buscará imponer el Estado de Emergencia por objetivos políticos, porque no estamos en guerra", señaló el primer ministro, que consideró que el gran reto al que se enfrentará su Ejecutivo será garantizar la celebración de elecciones justas y transparentes.

En ese sentido, aseguró que "los próximos comicios serán completamente justos".

Ensur también se mostró abierto al diálogo con todas las fuerzas políticas, incluidos los islamistas, y con todos los componentes del pueblo jordano para que participen en el proceso de votación.

"No tenemos diferencias con los islamistas sobre la necesidad de reformas, pero divergimos en el camino hacia esos cambios", destacó.

El viernes pasado, un día después de la disolución del Parlamento, decenas de miles de jordanos se manifestaron en Ammán, en una protesta convocada por los Hermanos Musulmanes, para pedir reformas políticas verdaderas y rechazar la ley electoral.

Ensur tiene previsto llevar a cabo consultas hoy con diputados para formar un Ejecutivo, cuya misión será supervisar las elecciones, que se espera que se lleven a cabo a comienzos del próximo año.

La fecha de la votación será fijada por la Autoridad de Elecciones Independiente, que vigilará el proceso por primera vez en la historia del país, según las últimas enmiendas a la Constitución.

Abdalá II disolvió el Parlamento el pasado jueves, dos años antes de que se cumpliese su mandato, y convocó elecciones anticipadas.

Una reciente enmienda constitucional establece que en una semana tras la disolución del Parlamento el rey debe designar un nuevo Gobierno, que deberá conducir el país a la celebración de las elecciones legislativas.