El Ejecutivo de Puerto Rico ha puesto fin al proyecto de construcción de un gasoducto de 150 kilómetros que iba atravesar de norte a sur el territorio, plan emblemático del gobernador Luis Fortuño para reducir la dependencia del petróleo cuestionado por la opinión pública.

El secretario de la Gobernación, Miguel Romero, informó hoy de que el Ejecutivo retirará la petición de permisos ante el Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos, entidad responsable de dar luz verde al proyecto.

"Hoy se van a dar las instrucciones para retirar el permiso", señaló Romero, lo que pone fin a uno de los proyectos más controvertidos del gobernador Fortuño desde que asumió el poder en 2009.

Las palabras de Romero ratifican unas declaraciones de hoy a la emisora WKQ del presidente de la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), José Órtiz, en las que aseguró que durante la jornada se retirará la petición de permisos para el proyecto de gasoducto, conocido como "Vía Verde".

El gasoducto preveía el transporte del gas natural desde la planta de Costa Sur de la AEE en la zona meridional de la isla hasta dos de la compañía estatal situadas en el norte.

Medios locales aseguran que el Gobierno invirtió cerca de 30 millones de dólares en estudios para la puesta en marcha del gasoducto.

La Agencia de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés) estadounidense aprobó en abril de 2011 la construcción del gasoducto a condición de que se presentara un plan contra impactos ambientales y a la supervisión del proceso por parte de profesionales independientes.

El proyecto, sin embargo, fue contestado fuertemente en las calles de la isla por grupos ecologistas que adujeron que el gas natural no deja de ser un combustible fósil y por tanto contaminante, presión que finalmente ha hecho desistir al Gobierno.

El proyecto inicial pretendía modificar la dependencia del petróleo en Puerto Rico para la generación de electricidad, que se sitúa en el 68 por ciento, mientras que el resto proviene del gas natural (23 por ciento) y carbón (9 por ciento).

El gasoducto iba a permitir, según los planes del Gobierno, que en diciembre de 2014 el 71 por ciento de la electricidad en Puerto Rico se generara por gas natural, el 12 por ciento a través de petróleo y el resto por medio de fuentes renovables.

El gasoducto "Vía Verde" preveía una inversión cercana a los 350 millones de dólares y la creación, durante la fase de construcción, de 4.000 empleos, según estimaciones del Ejecutivo.