El Gobierno argentino aseguró hoy que no existen restricciones cambiarias para que las autoridades provinciales puedan comprar divisas con las que cumplir con el pago de deuda soberana emitida en moneda extranjera.

"El Banco Central no presenta ningún tipo de restricción para aquellas provincias que tengan que acceder a la compra de dólares porque han emitido bonos con respecto a la ley extranjera", declaró a los medios el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo.

Randazzo recordó que "el Gobierno nacional ha honrado todos sus compromisos económicos" en un intento por recuperar la confianza en los títulos públicos argentinos, que el martes registraron fuertes caídas por el temor de los inversores a posibles incumplimientos.

Esos temores se dispararon después de que la norteña provincia de Chaco pagara en pesos argentinos deudas públicas provinciales contraídas en dólares y argumentase la pesificación debido a "las regulaciones cambiarias existentes".

La presidenta argentina, Cristina Fernández, volvió a desmentir anoche por cadena nacional que exista un "cepo cambiario" e informó que en lo que va de año las salidas netas de divisas del mercado de cambios ascendieron a 80.017 millones de dólares.

De ese monto, 5.537 millones de dólares pertenecen a divisas en concepto de turismo, viajes y pasajes, uno de los sectores que se ha visto más afectado por las restricciones cambiarias vigentes.

La Administración Federal de Impuestos Fiscales (AFIP) informó ayer a los bancos que a partir del próximo 5 de noviembre será necesario presentar una declaración jurada anticipada de turismo para obtener la autorización para hacer pagos en dólares.

A la espera de que la AFIP publique la directiva oficial, el sector turístico ha interpretado el aviso como una limitación a las agencias de viajes, que hasta ahora podían pagar facturas en dólares en el extranjero y realizar operaciones cambiarias sin autorización previa.

La declaración jurada anticipada ya se exige, en cambio, a aquellos argentinos que solicitan comprar divisas por los cauces oficiales para viajar fuera del país.

Las limitaciones del Fisco, destinadas a evitar la fuga de divisas, han restringido el acceso de muchos ahorradores e inversores al mercado cambiario formal, lo que ha hecho resurgir los circuitos informales de compraventa de divisas.