El gobierno de Barack Obama catalogó a una violenta pandilla callejera centroamericana como organización criminal internacional sujeta a sanciones, en la primera vez que se asigna tal designación a un grupo de esas características.

El Departamento del Tesoro designó formalmente a MS-13 (Mara Salvatrucha) organización criminal transnacional. El objetivo es congelar los bienes de la organización en el sistema financiero estadounidense y confiscar lo que se estima son millones de dólares en ganancias generadas por contrabando de drogas y humano y otros delitos cometidos en este pa'*is.

La pandilla fue fundada por inmigrantes que escapaban de la guerra civil en El Salvador hace más de dos decenios. Sus fundadores llevaron las lecciones aprendidas en ese brutal conflicto a las calles de Los Angeles y crearon una reputación como una de las pandillas callejeras más despiadadas y sofisticadas, de acuerdo con Jason Shatarsky, agente especial del servicio de inmigración y aduanas (ICE).

Con hasta 10.000 miembros en 46 estados, la MS-13 se ha extendido más allá de sus raíces iniciales. Sus miembros están acusados de delitos graves como asesinatos, secuestros, prostitución, narcotráfico y tráfico humano.

La violencia del grupo — matando a sus víctimas a machetazos o baleando a alguien en la cabeza en plena luz del día — sorprendió a las autoridades e incluso a pandillas rivales.

"Vieron un nivel de violencia que no habían visto antes", dijo Shatarsky, y añadió que a medida en que la pandilla expandió sus actividades y su territorio, se volvió más sofisticada que muchos de su rivales.

La pandilla, que está aliada con varios cárteles de la droga en México, tiene una fuerte presencia en el sur de California, Washington y el norte de Virginia, áreas con una substancial comunidad salvadoreña. Shatarsky dijo que sus miembros extorsionan a residentes y dueños de negocios, además de cometer otros delitos. La pandilla está activa además en Centroamérica y en partes de México. Las autoridades en Europa han reportado evidencia de que MS-13 está expandiendo sus operaciones allí.

Los investigadores del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se han concentrado en el grupo desde hace tiempo y han arrestado a miles de sus miembros en los últimos años.

John Morton, director del ICE, describió la decisión del Departamento del Tesoro como una "poderosa arma" para los esfuerzos de la agencia por desmantelar a la pandilla. "Esta designación nos permite atacar el corazón financiero de la MS-13", indicó.

Entre los brutales crímenes de los que se acusa a la pandilla está el apuñalamiento en 2003 en Virginia de una adolescente embarazada que abandonó la pandilla y se volvió una informante. Brenda Paz fue apuñalada y su cuerpo abandonado en el río Shenandoah.

Otros grupos criminales internacionales han sido objeto de sanciones similares por el Departamento del Tesoro, como la organización delictiva Yakuza de Japón y el cártel narcotraficante mexicano Los Zetas.

George Grayson, experto en el cártel mexicano Los Zetas que ha estudiado además otras organizaciones criminales, dijo que las sanciones del Tesoro muy probablemente van a tener éxito contra las finanzas del grupo en Estados Unidos, pero pudieran no afectar sus operaciones en El Salvador y otros países centroamericanos.

"Se necesita la cooperación de las autoridades centroamericanas", dijo Grayson, catedrático del College of William & Mary y miembro del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington.